AVIVA EL FUEGO DE DIOS EN TU ALMA

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AVIVA EL FUEGO DE DIOS EN TU VIDA Y MATA EL FRÍO DE TU ALMA

El fuego se mantendrá encendido sobre el altar, no se apagará; El sacerdote quemará leña en él todas las mañanas, y pondrá sobre el altar holocausto y quemará la grasa de la ofrendas de paz, Levítico 6:12-13.
Abrí yo a mi Amado; pero mi amado se había ido, había ya pasado; y tras su hablar se fue mi alma. Lo busqué y no lo hallé; lo llamé y no me respondió, Cantares 5:6.
Si han resucita con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra del Padre. Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, Colosenses 3:1-2.
El frío del intenso invierno, la nieve de las altas montañas y los vientos helados hacen daño al cuerpo humano afectándonos de manera muy negativa; nuestro cuerpo no está diseñado para las bajas temperaturas de los fríos polares, es por eso que la gran mayoría de nosotros busca los lugares cálidos para gozar de vida y salud, aunque haya algunas personas ya adaptadas a la vida en los polo, pero en general ningún ser humano está hecho para vivir en el frío extremo, sin embargo hay fríos que no son del clima, sino del alma, fríos que deprimen y acaban la vida de muchos seres humanos, Como hacía frío, los criados y los guardianes del templo habían hecho fuego, y estaban allí calentándose. Pero también Pedro estaba con ellos, calentándose junto al fuego, Juan 18:18.
La comprensión del alma desde el punto de vista humano, es bastante complejo e incomprensible a nuestra razón en muchos casos; la raíz hebrea para alma es NefeshNeshamah lo cual se entiende como persona, ser viviente que razona, piensa y decide por voluntad propia; somos los únicos seres vivos capaces de todo ese potencial dado por nuestro Creador, Solo en Dios halla descanso mi alma, de Él viene mi salvación, Salmos 62:1.
Una cosa es el hombre viviente y otra un ser vivo, el ser vivo comprende los animales y las plantas, los microorganismos y bacterias, que obviamente viven pero carecen de alma, mientras que el ser humano es un ser viviente que la biblia describe completo, porque además de ser un alma, tener un cuerpo y poseer espíritu, está lleno del Aliento de Vidaruaj, Entonces el Señor me dijo: Habla en mi nombre al Aliento de vida, y dile: Así dice el Señor: Aliento de vida, ven de los cuatro puntos cardinales y da vida a estos cuerpos muertos, Ezequiel 37:9.
Tenemos vida desde el momento en que somos concebidos porque de inmediato recibimos el néfesh alma, la cual está oculta en nuestra sangre rúaj, que es el aliento de vida en Dios, el Dador del hálito de vida. Somos un modelo perfecto de emociones, sentimientos y voluntad de la neshamah, o alma sensible o corazón por el soplo de Dios en nuestra nariz que nos da vida, Génesis 2:7. Para mantenernos vivos necesitamos el aliento de vida que Dios exhala sobre nosotros, de lo contrario morimos y nuestro corazón deja de latir, El Espíritu de Dios me ha hecho, y el Aliento del Todopoderoso me ha dado vida, Job 33:4. Dios es la fuente de nuestra vida, Él da y Él la toma.
El ser humano está compuesto por espíritu, alma y cuerpo físico sostenido por la sangre que es bombeada desde el corazón que es el alma sensible, Levítico 17:11; es el alma lo que caracteriza al ser humano como persona, diferenciándonos de los demás seres vivos. Es en el alma donde tomamos conciencia del mundo natural que nos rodea, cada uno con una personalidad, un temperamento y un carácter propio que nos identifica como únicos, el alma con su personalidad es eterna mientras que el temperamento y el carácter que pertenecen al cuerpo físico son temporales, somos seres tripartitos, perfectos y completos, Que Dios mismo, el Dios de paz, los haga a ustedes perfectamente santos, y les conserve todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, sin mancha alguna, para la venida de nuestro Señor Jesucristo, 1 Tesalonicenses 5:23.
Es decir, que, los humanos somos alma, esencia de un yo-ego propiamente dicho con la sangre espíritu cubierto de la carne cuerpo; así nuestro interior se conecta con el exterior a través de los cinco sentidos; nuestro cuerpo es la vestimenta o estuche del alma y del espíritu que llevamos dentro; a cada parte del alma le corresponde una parte del cuerpo, los constituyentes espirituales se entrelazan misteriosamente con los componentes físicos del cuerpo dando vida para cumplir las funciones biológicas vitales, que todo el tiempo que mi alma esté en mí, y haya hálito de Dios en mi nariz, mis labios no hablen iniquidad, ni mi lengua pronuncie engaño, Job 27:3-4. Hay conexión perfecta entre lo espiritual y lo físico para que vivamos limpios ante nuestro Creador, nuestra existencia espiritual en Dios es fuego que da vida al alma, como la hoguera que calienta el cuerpo en el invierno para que no muera de frío.
Cuando llega la muerte, el alma se separa del cuerpo y todas las partes físicas corporales pierden su función vital debido a la interrupción de su conexión espiritual en la sangre que mantenía el cuerpo en movimiento, pues ha dejado de correr el aliento de vida que fluía del corazón, que ha dejado de funcionar, Jesús dijo: quiten la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días, Juan 11:39. Si el fluido vital no corre, el cuerpo se descompone, así es el alma sin el fluido espiritual de Dios.
Cuando Adán y Eva pecaron contra Elohim, la serpiente introdujo el veneno del pecado en su sangre contaminando todo su ser, por lo tanto ese veneno trajo muerte al alma y al cuerpo, Génesis 2:17, los seremos humanos padecemos muerte del alma que es muerte espiritual y muerte física cuando el cuerpo deja de funcionar. Desde el momento del pecado en el huerto, el alma humana quedó dividida en dos partes: Yetser hatov, deseo hacia el bien, y el yetser hará, impulso hacia el mal, ésta segunda parte no era componente del ser humano antes que Adán y Eva pecaran, la maldad era propia de la serpiente, pero ella se la incubó al ser humano que se rebeló contra su Creador al no creer ni obedecer sus instrucciones de vida, Sométanse a YHWH, decidan luchar contra el diablo y él huirá de ustedes, Santiago 4:7.
Cuando el yetser hará o impulso del cuerpo al pecado, domina al hombre, hay dolor, enfermedad y muerte. El deseo del espíritu es hacer el bien halando hacia arriba, pero el del cuerpo es hacia abajo, Así que queriendo hacer el bien, me doy cuenta que el mal está en mi. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en los miembros de mi cuerpo…Romanos 7:21-25. Porque lo malos deseos están contra el Espíritu, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. El uno está en contra de los otros, y por eso ustedes no pueden hacer lo que debieran, Gálatas 5:17. ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Cristo nos libera con su sangre santa, derramada por ti y por mí en el calvario cuando lo hacemos Señor nhay personuestro.                                                                                                                                                        Aunque hay personas físicamente sanas y aparentemente  felices caminando por ahí, el pecado las tiene enfermas de muerte en su interior, están agonizantes, son muertos vivientes, su cuerpo está vivo en la tierra, pero su alma fría y muerta en el infierno, a ellos la biblia los  llama impíos y malvados, los malos son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque YHWH conoce el camino de los justos; pero la senda de los malos perecerá, Salmos 1:4-6. El alma del pecador está fría en la muerte espiritual, han perdido el fuego de la vida limpia en Dios estando separados de Cristo y dando rienda suelta a sus pasiones malsanas.
El alma nos capacita para vivir en esta tierra, pero también estará viva por la eternidad, por lo tanto los malvados, los impíos, los cristianos tibios, los que no han nacido de nuevo, aunque vayan y estén en un templo, tienen su alma congelada en el frío de la muerte eterna, son personas con un corazón como terrón de hielo, por eso no pueden amar a la manera de Dios, no oran, no adoran, no sirven a su Creador y tampoco pueden compartir la vida en Cristo a otros, huelen a muerte, su pecado hiede a putrefacción en ellos, porque hacen lo que Dios dice que no hagan. Y por haberse multiplicado la maldad sobre la tierra, la mayoría de la gente dejará de tener amor hacia sus semejantes, Mateo 24:12.
El alma de los que dicen ser cristianos y no lo son, está mal oliente por el pecado que es muerte, están sin el fuego de vida del Espíritu que ofrece el Creador, el fuego abrazador del amor que purifica y da libertad; los ojos de nuestro Amado Dios nos miran y brillan como llamas de fuego, Apocalipsis 19:12, escudriñan todo deseando purificarnos todo el tiempo, Él puede ver nuestros corazones para examinarnos y limpiarnos. Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra del Padre. Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, Colosenses 3:1-2.
Él fuego vivificador de la presencia de Dios consume el mal y nos hace arder de pureza para vencer el pecado, en el amor de Dios puesto en nuestro corazón, como fuego que alumbra el camino y aclara la menta con la luz de su palabra. Los que han dejado enfriar su alma en el pecado podrían morir eternamente de hipotermia espiritual si no se arrepienten y abandonan su maldad, Y se sentó un anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como una lana limpia; su trono, y las ruedas eran fuego ardiente. Un río de fuego corría, era fuego que salía de delante de Dios; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de Él; el Juez (Cristo) se sentó y los libros fueron abiertos, Daniel 7:9-10.
Este mensaje es un llamado de Dios para atizar el fuego de la santidad en los redimidos; necesitamos avivar y hacer arder el fuego de la presencia de Dios y su palabra para vivir en su amor; es urgente encender la llama de la pasión por Jesucristo, alineémonos con Dios, démosle calor de vida a nuestra alma, salgamos de la muerte del pecado porque somos templos donde Dios reside, El fuego se mantendrá encendido sobre el altar, no se apagará; El sacerdote quemará leña en él todas las mañanas, y pondrá sobre el altar holocausto y quemará la grasa de la ofrendas de paz, Levítico 6:12-13.
Somos real sacerdocio, llamados a mantener ardiendo el templo de nuestra vida con el amor y la santidad que honra a Dios en servicio y afecto al prójimo: tú y yo somos sacrificio vivo y santo en el altar de Dios para que arda la gloria de su presencia y se derrita el cebo del pecado que lo contamina todo, Ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del Rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios. Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas del Creador, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz admirable, 1 Pedro 2:9.
Por favor, mata el frío de tu alma, descongélala, elimina el pecado de tu vida, haz arder tu corazón de amor por Dios, se santo, no seas indiferente, comparte, alégrate con la bendición del otro, genera confianza no celos, da y no codicies, trabaja y gana no robes, no hagas riquezas en la tierra, sino en el cielo, no te centres en ti, adora a Dios, se generoso, sirve y bendice, perdona a todos todo, obedece la palabra, honra a tus padres. Expulsa de tu vida al congelador enemigo sometiéndote a Cristo, que todo tu ser arda de bondad en Él; no te aísles, únete, echa leña de afecto en tu hogar, impregna de vida todo a tu alrededor, se libre, recobra el Aliento en Cristo y se feliz, El ladrón viene solamente para robar, matar y destruir; pero YO he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia, Juan 10:10.
El frío de la muerte espiritual es lo más terrible que pueda experimentar el ser humano, peor aún, si ha sido alguien que ya ha conocido al Señor y se vuelve atrás. Estar en la cima caminando con Jesús para caer de barrigazo en el pecado grosero, es la peor caída y el mayor vacío que se pueda experimentar, es desquiciante, es desesperante y profundamente triste; cuando oras y literalmente tus oraciones rebotan contra el techo, te sientes solo, desprotegido, te sientes miserable y abandonado, el alma que peque, esa morirá, Ezequiel 19:20ªpor la iniquidad de su codicia me enojé y le herí, escondí mi rostro y me indigné…Isaías 57:17.
El ser humano es culpable de estar frío y congelado en la desolación del pecado; cuando la persona tiene el alma fría por no amar a Dios en su corazón, deja de leer la biblia, deja de orar, deja de ir a la iglesia, cambia de iglesia, se separa de los demás cristianos, y en muchos casos su forma de pensar y actuar se vuelve mundana. Algunos siguen frecuentando su congregación pero de manera religiosa para acallar su conciencia, pero su corazón está congelado y su alma muerta y en oscuridad, Pues la mente de este pueblo está entorpecida, tienen tapados los oídos y han cerrado sus ojos, para no ver ni oír, para no entender ni volverse a Mí…Mateo 15:15.
El humano sin Dios tiene el alma fría como la muerte, hay muchos que teniendo sus pies en el templo, tienen su corazón en el mundo, en sus deleites y su estilo de vida inicuo, su corazón se ha endurecido, se ha cansado de la presencia de Dios y de las delicias del reino, sus ojos se han cargado y extraviado en los placeres de la carne, pues Demas, que decidió amar las cosas de esta vida, me ha abandonado y se ha ido al mundo, 2 Timoteo 4:10.
El hielo de tu alma te lleva a desear lo que Dios prohíbe, los ojos no ven, los pies se deslizan y el alma cae. Este proceso no vino de la noche a la mañana, vino poco a poco, es algo muy sutil que se va dando en la medida que dejas de orar y dejas de buscar la presencia del Eterno, esto se va volviendo gradual hasta que la persona se hace desleal, mentirosa, falsa, de doble ánimo, maneja máscaras, se vuelve extremadamente criticona, nada le gusta de la congregación, los hermanos le parecen aburridos, etc. etc., Tú me has dejado, declara el Señor, sigues retrocediendo. Extenderé pues mi mano contra ti y te destruiré; estoy cansado de compadecerme de ti, Jeremías 15:6.
Mientras que el frío tenebroso de tu alma entristece a Dios, el diablo se ríe porque sabe que así como no quisiste que tu vida ardiera en el fuego santo de Dios, tu alma arderá en el infernal fuego del abismo, Porque los cobardes, los incrédulos, los odiosos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que adoran ídolos, y todos los mentirosos, a ellos les tocará ir al lago de azufre ardiente, que es la condenación eterna, Apocalipsis 21:8.
Arrepiéntete y salva tu alma; David tuvo una experiencia de enfriamiento terrible cuando pecó con Betsabé, reconoció, su pecado, se arrepintió, se volvió al Señor y pudo escribir Salmos 51; tú también puedes volverte a tu Creador y volver a tener vida victoriosa clamando como David en Salmos 23 y 91. Reconoce tu pecado, que te duela el corazón, confiésate ante el Eterno, suplica su perdón y rescata tu intimidad con el Amado; una nueva oportunidad vendrá y arderás en el Espiritu, ¡oh que alivio, que paz! El que encubre su pecado no prosperará, más el que confiesa sus pecados y se aparta, hallará misericordia, Proverbios 28:13.
Dios nunca deja de amarnos, solo espera nuestra decisión para apartarnos para Él abandonando el pecado, Él desea volver a abrazarnos y atraernos con su amor. La salvación del alma es ganar la vida eterna mientras vivimos, permanecer ahí hasta que Dios nos llame, si el alma es la esencia de la persona, entonces tu vida y tu alma son el bien más preciado que posees, salvar tu alma, es salvarte a ti mismo. Vuelve al calor del Espíritu Santo, revive tu espíritu y vuelve a arder en el fuego de su amor, su gloria, su poder y su fuego debe arder perpetuamente en nosotros, no podemos dejar que se apague, Así dice el Dios todopoderoso, que crea los cielos y los extiende, que afirma la tierra y lo que de ella brota, que da aliento al pueblo que hay en ella, y espíritu a los que por ella andan y te dice: YO SOY el Señor, en justicia te he llamado; te sostendré por la mano y por ti velaré, y te pondré como pacto para el pueblo, como luz a las naciones, Isaías 42:5,
Tenemos un gran potencial espiritual en Cristo, créelo; si nos lo propusiéramos, podríamos alcanzar alturas muy elevadas e inimaginables tomados de la mano del Señor y caminando con Jesús nuestro Señor. Continuamente debemos alimentar nuestras almas con la leña de la palabra de Dios, el fuego de la comunión diaria con Jesús y la adoración que brota de nuestro corazón en agradecimiento a su valiosa salvación, sembremos amor por donde vayamos, porque Dios mismo dice en su palabra que Él hace a sus ministros llama de fuego, Hebreos 1:7. Amén
Mg. MEHC hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino

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