LIBERACIÓN SOLO EN DIOS

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LIBERACIÓN SOLO EN DIOS

El Padre eterno nos libró del poder de las tinieblas y nos ha puesto en el reino de su Amado Hijo Jesucristo, por quien tenemos liberación y perdón de pecados, Colosenses 1:13-14.

El Señor me librará de toda obra mala, y me salvará para su reino celestial, a Él sea la gloria por los siglos de los siglos, Amén, 2 Timoteo 4:18.

El Eterno Dios sabe liberar de la prueba a los que viven entregados a Él, y sabe tener a los malos bajo castigo para el día del juicio, 2 Pedro 2:9.

Todos somos testigos de las grandes tinieblas de maldad que se han desatado sobre la tierra, de muchas formas la gran mayoría de persona en el mundo son esclavos del maligno, sea consciente o inconscientemente, involuntaria o decididamente, pero los hijos de Dios son perseguidos y oprimidos por el mal, por lo tanto todos necesitamos ser libres en distintas áreas de nuestra vida, los hijos de Dios necesitamos mantener afilada la espada, Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del segundo cielo, las cuales tienen mando, dominio y autoridad sobre el mundo de las tinieblas que nos rodean, Efesios 6:12.

Entre más nos acercamos al final de los tiempos, más personas van entrando a la oscuridad para ser presos y esclavos por el maligno y sus demonios, por lo tanto debemos aprender a liberarnos en la autoridad y el poder de Jesucristo mediante la presencia y ayuda del Espíritu Santo; no podemos esperar que alguien venga a liberarnos, podemos hacerlo por nosotros mismos mediante la Palabra de Dios y el poder de fuego del Espíritu en el poderoso nombre de Jesucristo que habita y obra en nosotros, Dios es quien perdona todas nuestras maldades, y quien sana todas nuestras enfermedades, Él es quien rescata del hoyo mi vida, y el que me corona de favores y misericordias, Salmos 103:3-4.

Vivimos en un mundo de tanta ciencia, tecnología y conocimiento, que para muchos el tema de satanás y sus demonios les resulta arcaico y fuera de lugar, pero la maldad, la deshumanización, el desorden, la injusticia y la falta de afecto nos muestran la realidad de lo que se mueve en el ámbito espiritual que es donde se gesta todo lo que luego se materializa; el abuso y la extralimitación moral están pasando al descaro y el cinismo como en los tiempos de Sodoma y Gomorra. Cuando una persona es abusada sexualmente, especialmente los niños, es algo demasiado perverso movido por los demonios, es un indicador de todo lo que se opone y contradice los principios establecidos por YHWH, la maldad crasa generalizada afecta lo personal, Pero si claman los justos, el Señor atiende su clamor y los libra de todas sus angustias, Salmos 34:17.

Cuando se habla de liberación espiritual en la biblia, Dios lo hace a favor de todo aquel que lo busque y clame a Él santificandose; todos absolutamente todos estamos en una lucha constante contra los poderes de la oscuridad, pero El Padre le ha dado poder y autoridad a sus hijos para ministrarnos y ejercer liberación sobre nuestras propias vidas bajo la dirección y poder del Espíritu Santo, con la autoridad en el nombre de Jesucristo y blandiendo la espada del Espíritu que es su palabra, la cual hiere al adversario en la mejilla, El divino Salvador estableció a doce para que estuvieran con Él, para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y ECHAR FUERA demonios, Marcos 3:14-15.

Los demonios se manifiestan y manipulan de diversas maneras infundiendo miedo, tristeza, depresión continua, ira, duda, adicciones, enfermedades y muchas otras formas más que no son nada natural, sino espiritual; detectar alguno de estos fenómenos en nuestra vida, es señal que necesitamos ser liberados del poder de las tinieblas. Si continuamente alguien tiene pensamientos de auto conmiseración, derrota, deseos de morir y tormento es porque está siendo perturbado por las fuerzas oscuras, por lo tanto debe ser liberado, YO les he dado poder a ustedes para caminar sobre serpientes y alacranes, para vencer toda fuerza del enemigo, sin que sufran ningún daño, Lucas 1:19.

Un demonio es una identidad personal con inteligencia maléfica, que anda buscando una casa vacía para habitar allí, especialmente un lugar en la mente para afectar todos los pensamientos y las emociones intentando posesionarse de un espacio en el cuerpo humano, enfermando y matando; por lo tanto, si una persona anda amargada y con odio todo el tiempo, hasta el punto de andar lanzando palabras maldicientes deseando la muerte de otros con enconado odio, debe reconocer que eso no procede de Dios, pues Dios es fuente de amor, gozo, y paz, El gozo del Señor es nuestra fortaleza, Nehemías 8:10.

El origen de los altibajos emocionales, y las afecciones continuas del cuerpo pueden ser naturales, personales o que procedan del mundo de las tinieblas si se prolongan y agudizan con debilidad, por lo cual debe hacerse algo al respecto, porque los demonios se aprovechan de la vulnerabilidad humana para sacar a las personas de lo natural y conectarlas con el mundo espiritual de la maldad, cambiando un problema natural a algo espiritualmente oscuro; por lo tanto se necesita de una solución espiritual con ayuda del Creador, activando la autoridad y el poder divino para romper la opresión, cortar ataduras y desatar lugaduras, Y ese día se quitará la carga que han puesto sobre tus espaldas, y se quebrará el yugo que puso en tu nuca el invasor, Isaías 10:17.

Los demonios son intrusos y usurpadores del templo del Espíritu de Dios, ellos no se irán por su propia cuenta, es necesario rechazarlos y echarlos fuera. Con Cristo tenemos una vida espiritual semejante a una gran casa, hermosa, llena de luz y de vida, pero cuando satanás y sus demonios oprimen y se posesionan ponen a vivir a la gente en espacios reducidos y moradas espiritualmente dilapidadas, razón por la cual muchos se sienten ahogados en una prision invisible sin experimentar la libertad de Cristo. Esos ladrones invasores desprenden toda clase de emociones malignas y torcidas en el alma y la vida humana, colocando miedo en muchos corazones para evitarles enfrentar su realidad espiritual e impidiéndoles ser felices, Uno de los presentes contesto: Maestro, aquí te he traído a mi hijo que tiene un espíritu que lo ha dejado mudo. Cada vez que el espíritu lo toma, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca, y crujir los dientes y mi hijo queda medio muerto…Marcos 98:17-18.

Tiene que llegar el momento en que esas personas se cansen de esa vida y decidan limpiar y barrera su casa de toda la basura infernal y permitir que el Espíritu Santo los llene para permitirles vivir en la hermosa mansión que ya Dios nos preparó. Es necesario que nos levantemos y enfrentemos a los ladrones tomando la autoridad y la armadura de Dios en el Espíritu por el nombre de Jesucristo y en el poder de su palabra, Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta donde se divide el mundo del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón, Hebreos 4:12.

Necesitamos contar con nuestra determinación para arrojar a los demonios al lugar que les corresponde y a donde pertenecen; aplastarles a cabeza con santidad, declarando la palabra en el glorioso nombre que es sobre todo nombre, Marcos 16:17, con fe obediente, auténtica y firme, deseando ardientemente ser libres y que Dios reprenda al adversario, Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y el endemoniado dijo: Legión, porque muchos espíritus inmundos habían entrado en él. Y le rogaban al Señor que no los mandara ir al abismo…Y saliendo los demonios de aquel hombre, se lanzaron contra los cerdos y entrados en ellos, los lanzaron por el despeñadero al lago y se ahogaron…Y los que habían visto el milagro, contaron cómo había sido sanado el que tenía demonios, Lucas 8:26-36.

¿Por qué y cómo entran los demonios? Primeramente por causa del pecado deliberado y consentido, por brujería, por la falta de perdón, razón por la cual nuestro Salvador, dijo que si no perdonamos tampoco podremos ser perdonados,  Mateo 6:12, Marcos 11:25, Lucas 6:37.

El espacio espiritual de nuestra alma solo le pertenece a Jesucristo, pero si no lo llenamos con la presencia del Espíritu Santo, con su palabra, con la oración y la adoración, será usurpado por los intrusos que solo vienen a dar tormento, oprimir, matar, robar y destruir. Para ser liberados necesitamos invocar intensamente el nombre del Señor para que nos revele el pecado oculto, nos redarguya y conduzca al arrepentimiento. El convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en Mi; de justicia, por cuanto voy al Padre y no me volverán a ver, y e juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido juzgado, Juan 16:8-11.

El Espíritu de Dios expone a quienes no obedecen la palabra, a quienes cometen corrupción de la justicia y tuercen los principios de Dios haciéndolos culpables y dignos de castigo, por lo tanto ellos son presa fácil de satanás y sus demonios. Necesitamos perdonar, amar, ser santos y verdaderos seguidores del Maestro; el pecado deliberado hace vivir a la gente fuera de los límites sagrados manteniendo la puerta abierta a los ladrones, dándole acceso al diablo para hurtar, matar, y destruir, pero nuestro Señor Jesucristo vino para que tengamos vida en abundancia, Juan 10:10.

Hay una línea de comportamiento generacional que mantiene a los demonios dentro de las familias como consecuencia de los pecados que cada miembro sigue perpetuando como “normal” en un patrón de vida que no deciden cambiarlo. Tales como espíritus inmundos de impureza sexual, adicción, alcoholismo, maltrato, violencia, depresión, holgazanería, mentira, etc, hasta muchas veces llegar al suicidio. Familias iracundas y agresivas con demonios que han tomado posesión en sus vidas, para lo cual es necesario identificarlos, reconocerlos y echarlos fuera, abandonando todo pecado y forma de vida oscura y deseando sinceramente ser libres para no ser intimidados por el enemigo como lo hizo el Salmistas en Salmos 51.

Jesucristo debe reinar en cada hijo de Dios, por lo tanto debemos negarnos a que un demonio tenga dominio sobre nosotros, ellos se tienen que ir porque reconocen el lugar santo del Señor, dueño de nuestras vidas y almas, pues Cristo nos ganó con su sangre y nos dio la victoria en su resurrección, dándonos libertad y vida, Apocalipsis 12:11. Solo a Dios le pertenece la casa de nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, cuando nos santificamos y los demonios saben esto, por eso se tendrán que ir…Porque ¿qué compañerismo hay entre la justicia y la injusticia? Y ¿qué comunión hay entre la luz y las tinieblas? Y ¿qué acuerdo puede haber entre satanás y Jesucristo? 2 Corintios 6:14.

Entender lo que implica autoridad y poder en santidad de Dios es lo que nos hace libres en Jesucristo, y la tenemos en su nombre; debemos alinearnos al gobierno de Dios para que los demonios huyan; la autoridad está dada en la posición que Cristo nos ha dado al sentarnos en lugares celestiales junto a Él, Efesios 2:6; su autoridad nos identifica como hijos de la luz, siendo sellados con su Espíritu, su luz nos distingue en el mundo espiritual; el que conoce esto, se sujeta a su Creador y actúa en fe obediente, esto hará que se revele el poder y la gloria de Dios para enfrentar a los demonios, y en muchas porciones más de la palabra, Si anduviere yo en medio de la angustia, Tú Señor, me vivificarás; contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y me salvará tu diestra, Salmos 138 7.

El poder hay que desarrollarlo mediante el conocimiento de Dios en su palabra, el Espíritu Santo, la oración y el ayuno constantes, desarrollamos poder confiando en Dios y su palabra para obedecer y ser testigos de su amor.  Ante el amor de Dios, los demonios huyen, porque ellos solo odian, la fe obediente nos permite depender de nuestro Dios y por lo tanto Él peleará por nosotros, No son ustedes los que van a pelear esta batalla. Tomen posiciones, estén quietos y verán cómo el Señor los librará…No tengan miedo ni se asusten, marchen contra sus enemigos, porque el Señor está con ustedes, 2 Crónicas 20:17.

Las puertas se cierran siguiendo las pisadas de Jesucristo y tomados de su mano, y entre más intensifiquemos nuestra comunión con Dios, más sensibles seremos al arrepentimiento si nos equivocamos o fallamos. Entre más ahonddemos en su palabra, más conoceremos a nuestro YHWH para no ser manipulados por los demonios.

La gracia divina nos permite vivir en esta tierra, pero si no hay arrepentimiento santidad y cambio de vida, esa gracia se hará una herejía, Dios nos ha rescatado para vivir su Shalom, la plenitud en Abba Padre y experimentar a Jesucristo reinando en nuestro ser mediante la presencia del Santo Espíritu para dejar fuera a las tinieblas. No entables diálogo con los demonios, háblales con autoridad y poder de Dios ordenando que salgan de tu vida, de tu cabeza, de tu cuerpo, de tu familia, de tu ciudad y de tu nación, ellos reconocerán quién eres tú y se tendrán que ir; que no te pase como a los hijos de Esceva, Respondiendo el espíritu inmundo dijo: conozco a Jesucristo, y sé quién es Pablo; pero ustedes, ¿Quiénes son? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera, que huyeron de aquella casa, desnudos y heridos, Hechos 19:15.

No nos demos por vencidos ante la horda de demonios que se ha apoderado de las gentes que hacen el mal y se complacen en su pecado, comprometámonos con el Amado, luchemos en santidad con Dios e integridad con los semejantes; intensifiquemos la comunión con el Señor, oremos sin cesar, programemos tiempos de ayuno y adoración; profundicemos en la palabra viviendo en ella, dependamos de Abba Padre y cuidemos nuestra libertad conservando la liberación que Cristo nos ha dado. No tengas miedo de ejercitar tus dones, porque los demonios lo saben y se aprovecharán de tu debilidad, Cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar. Efesios 4:7. Así que según cada uno haya recibido, sirva a los demás como buenos administradores de su gracia, 1 Pedro 4:10.

Oremos: Padre Eterno, agradezco tu inmenso amor por mí, te alabo por la muchedumbre de bendiciones con que me has rodeado a cada instante, pues tu palabra dice: Miren cuán gran amor nos ha dado el Padre al hacer sus hijos, y eso somos, y has dicho que Mayor es Jesucristo que habita en nosotros, que el que está en el mundo. La victoria de tu Hijo Amado ha vencido y nos ha dado la victoria, por favor Papito Dios, liberanos de asesio de satanás y sus demonios, fortalécenos la fe y ayúdanos a llenarnos de tu Santo Espíritu; por activamos para salir de la pasividad, la indolencia y la frialdad espiritual; haznos arder en tu fuego santo y saturados de tu presencia para vivir delante de ti y depender de ti, en Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor te imploramos, Amén,

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

                                                                                                                       

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