SERPIENTE DE BRONCE-IDOLATRÍA Y ENEMIGO VENCIDOS

Diapositiva1

NO DESPRECIES EL CAMINO NI LA PROVISIÓN DE DIOS

La serpiente de bronce

Moisés hizo una serpiente de bronce, y la colgó sobre un asta; y cuando alguno era mordido por una serpiente ardiente, miraba a la serpiente de bronce y recuperaba la vida, Números 21:9.
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, Juan 3:14. Fijemos la mirada en Jesús,pues de Él procede nuestra fe y Él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo y alegría; y se sentó a la derecha del trono del Padre, Hebreos 12:2.
Como todos los años, he empezado a escudriñar la Biblia en un año, y he llegado a este punto de la serpiente de bronce, que en otras ocasiones me causó curiosidad, pero que hoy me propongo profundizar para aclarar algunos puntos que no entendía, pero nosotros que no lo entendemos todo, SÍ sabemos que Dios siempre hace lo mejor para darnos sabiduria, cambiarnos, liberarnos y salvarnos. Veo que como en la antigüedad, hoy día hay miles de personas en peligro de muerte, no solo física, sino muerte espiritual, muerte eterna separados de la presencia del Creador y Salvador siendo indiferentes ante su situación eterna cuando El Padre ya nos ha revelado la salvacion en  su Hijo Jesucristo, Porque la paga del pecado es muerte, Romanos 6:23.
El común de la sociedad desprecia el camino de Dios y las bendiciones que Él provee, porque estiman más importante tener dinero, riquezas y bienes materiales para guardar las apariencias delante de los hombres, en vez de conocer a Dios, y en esa búsqueda mundana transcurre el devenir de miles olvidándose de su Creador y rechazando sus enseñanzas bíblicas, nuestro perfecto manual de vida, Hebreos 4:12-13.
La palabra de Dios nos confronta y nos pone al descubierto ante los ojos de Dios, para quien no hay nada oculto; el texto bíblico de la serpiente de bronce, es una revelación de la forma en que Jesús nos salvaría, esta lección es un llamado a levantar la mirada del piso dejando lo de aquí abajo elevando el corazón al Crucificado para ser salvos en Él, y abandonar el grave pecado de la idolatría, palabra que en el original es serpiente; así es, lo que en nuestro idioma es idolatría, en hebreo es serpiente, Y me volvieron la cerviz, y no el rostro y cuando les enseñaba desde temprano y sin cesar, no escucharon para recibir corrección, Antes pusieron sus abominaciones (ídolos) en la casa en la cual es invocado mi nombre, contaminándola, Jeremías 32:33-34.
Vamos al Padre por el camino estrecho y angosto que Cristo nos ofrece tomando nuestra propia cruz de morir diariamente al yo adorando al Crucificado, no a los ídolos; debemos dejar los apegos y apasionamientos terrenales, pues Dios proveera lo que realmente necesitamos, pero la gran mayoría se desanima queriendo tener más, debido al ídolo de la avaricia, con ingratitud se centran en pedir y pedir y si no lo obtienen se quejan y murmuración contra Aquel que nos da lo mejor cada día; aunque el camino parezca largo, escabroso y prolongado, debemos mantenernos mirando al Crucificado que resucitó y reina para siempre, Él es el Camino, la verdad y la vida y Dios siempre está a nuestro lado en columna de nube y de fuego de manera invisible, si andamos en Cristo, Éxodo 14:7 y Mateo 28:20.
La gente desprecia y se fastidia de la espiritualidad, prefieren hacer las cosas siguiendo sus deseos y los impulsos de sus sentidos, corriendo el peligro en que caen muchos a diario sin Cristo, la profundidad de la condenación. Pero llega el momento en que así como ellos se fastidian de Dios y su provisión, El Eterno también se fastidia de ellos y les da la espalda a causa de su ingratitud y maldad, Proverbios 14:12.
Cuando los israelitas iban por el desierto rumbo a la tierra prometida, habiendo sido liberados de la esclavitud de Egipto, desbordaron su enojo y su descontento murmurando contra la provisión que Dios les daba, levantándose contra el libertador que los dirigía, ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto?. Pues no hay pan ni agua, y  nuestra alma tiene fastidio de este pan liviano, Número 21:5. Su mirada era corta y circunstancial; estimaron liviana y fastidiosa la comida celestial que el Creador les daba, expresando queja y rebeldía pero anhelando lo que tenían en Egipto, una clara muestra de idolatría.
No era la primera vez que se quejaban ya había sido en varias ocasiones que expresaban su deseo de volver a Egipto. Esa fue la razón por la cual Dios les envío serpientes ardientes, es decir, muy venenosas, que los mordían y morían, Número 21:6. Al mismo tiempo la misericordia de Abba Padre creó la solución a esta reprensión,  mirar la serpiente de bronce levantada en el asta, Número 21:8-9.
El texto bíblico de la serpiente de bronce en el libro de Números, nos revelan primeramente el plan salvador de Dios en Cristo, con la profundidad del proceso transformador que Cristo nos da al redimirnos en su ardiente amor sanador. La serpiente de bronce era solo una sombra del gran sacrificio de nuestro bendito y hermoso Salvador. Veamos cuatro aspectos de los cuales podemos sacar enseñanza:
1. Dios resalta la perversión mortal de la idolatría. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano, Números 21:5. Abba Padre había ordenado al pueblo que estaba en el monte Hor que fuera por el desierto hacia el mar de las Cañas o mar Rojo para rodear la tierra de Edon. En el monte Hor murió Aarón y Elerazar su hijo tomo el lugar en el sacerdocio; cuando YHWH ordenó pasar por los límites de Edom, los estaba protegiendo de la idolatría de Edom, de ahi viene el hedonismo de Epicuro que da placer a los sentidos; Esaú o Edom prefirió satisfacer su vientre que conservar su primogenitura; los edomitas pertenecían al reino de Jeroboan, gente dada a los ídolos, pero en el camino el pueblo se rebeló contra Dios y Moisés, el Eterno ya no podía soportar más la queja de un pueblo con corazón idólatra, y así como ellos perdieron la paciencia el Padre también perdió la paciencia con el pueblo quejumbroso, Zacarías 11:8.
La obstinación y rebeldía del pueblo al acordarse de Egipto y desear volver allá, yendo así contra la voluntad de su Salvador y libertador estaba mostrando las raíces de apego idolatríco que habían aprendido de Egipto, despreciando el cuidado amoroso de Dios y la amabilidad de Moisés, en las muchas veces que se quejaton, Éxodo 14:11 y 17:3.
Era una queja que iba en aumento añorando la tierra de esclavitud como si hubiera sido un lugar de bienestar, Números 20:5. Es por eso que el desierto se convirtió en lugar de reprensión y maldición donde murieron todos los israelitas mayores de 20 años. En esta actitud rebelde y desagradecida del pueblo recordando los puerros y el pescado, diciendo que comían de balde; aqui la palabra de Dios cobra valor y sentido cuando asegura que muchos llaman a lo bueno malo y viceversa, lo cual constituye un gran brote idólatra rebeldía, ¡Ay de los que lo a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo…que ponen lo dulce por amargo y lo amargo por dulce…¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes en sí mismos! Isaías 5:20-22.
Lo oscuro de la idolatría, es precisamente llamar bueno a lo malo y malo a lo bueno engañándose en el corazón; la idolatría hace que las personas alteran el orden real de las cosas perdiendo el juicio y la razón correcta de la verdad, el pueblo estaba cambiando la realidad entre lo que era Egipto y lo que era el desierto donde Dios había dicho a Faraón que los dejara ir para adorar. Dios les había dado libertad y promesas en el desierto, junto con una justa porción diaria de alimentos que ellos menospreciaron, Éxodo 19:5-6.
Fue en el desierto donde les cambió la identidad de esclavos por el privilegio de ser libres en YHWH, pura elección divina, esta alianza entre Dios y el pueblo los obligaba a romper con la idolatría egipcia para pasar a depender del gobierno y la dirección del Eterno. Los reparos y la crítica son idolatría, porque idealizan mentiras como si fueran una verdad, esa raíz de idolatría fue la que los llevó a hacer el becerro de oro, estaban centrados en sí mismos y no en Dios, porque desear y codiciar las cosas que ofrece el mundo y rechazar lo que Dios nos da es franca idolatría, es la codicia que viola el décimo mandamiento, lo cual es hedonismo que vive para el placer propio tratando de evitar el dolor, Deuteronomio 5:21.
Es cierto que el pueblo estaba en el desierto, pero tenían el maná, las codornices y el agua de la peña, Números 11:4-9 y 20:1-13. El Padre les dio a comer pan de nobles, en otras palabras, el alimento que Dios les proveyó en el desierto era celestial y único, nunca más visto en la tierra, ¡El hombre comió pan de ángeles! Dios les dio de comer en abundancia! Salmos 78:25. Así YHWH los pone a prueba, para ver si actúan según su ley y sus instrucciones, Éxodo 16:4.
El maná era símbolo de la ley, de la palabra y de la vida en el desierto que da testimonio del cuidado de Dios por sus hijos en momentos de prueba y escasés, Dios les dió la ración exacta y necesaria, ni más ni menos, asi somos procesados en el desierto sin padecer hambre. Cuando el pueblo consideró la provisión de Dios como fastidiosa y estimó el pan celestial como liviano, estaban rechazando abiertamente al Salvador que es el Pan Vivo, esa actitud del pueblo, se relaciona con el entorno idolátrico y apóstata que invierte, pervierte y desvirtúa la verdad de Dios con sus principios divinos, deseando lo del mundo y no lo del reino, Jeremías 4:21 y Ezequiel 20:23.26 y 21:24.27.
Despreciar el alimento que Dios da, saca a la luz la oculta falsedad de lo que en realidad se idolatra en el corazón, el Padre ya les había dicho que no imitaran las costumbres de los pueblos que eran idólatras porque hastiarían a su Creador con falsedades religiosas, oscuras y míticas, Levítico 20:23. Aborrecer el maná era aborrecer la ley de Dios, algo prooio de una conducta pagana adicta a los ídolos. Las serpientes eran adoradas en Egipto, lo cual representa el veneno de la idolatría que mata el alma y oscurece el entendimiento, esa fue una razón por la cual Dios les envió serpientes ardientes que los mordían, les inyectaban veneno y morían. El Padre intentaba que reconocieran su pecado de idolatría y alzaran la mirada al Él para ser salvos y libres del yugo pagano, Números 21:6.
2. Hay un castigo por el pecado de idolatría. Y YHWH envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel, Números 21:6. La idolatría es un grave pecado contra la realidad del Dios vivo y verdadero, porque lo desplaza por algo muerto, irreal, falso e inventado por hombres; al rechazar el alimento de Dios que representa a Cristo, el Pan vivo, les llegó el castigo divino por idolatrar a Egipto que representa al mundo, engañados por la serpiente antigua satanás, que mata el cuerpo y destruye el alma con el veneno del pecado en el fuego del infierno que nunca se apaga.
La figura de la serpiente, representa al tentador, que engaño a Eva provocando la caída de la raza humana provocando su expulsión del Edén. Dios se enfurece contra la serpiente y la condena a ser maldita entre todos los animales, Génesis 3:14; cuando Moisés se presenta ante faraón, su bastón se transforma en serpiente, primero para avergonzar la idolatría de los egipcios, segundo para mostrar el furor de Dios contra el engaño de Egipto y sus tantos dioses; la serpiente es el más traidor y peligroso de los animales, así es el espíritu de la idolatría; con la serpiente manejada a la manera de Dios, Él esta certificando que tanto satanás como la idolatría están bajo su gobierno y poder; por eso tanta la serpiente en la vara de Aarón, como las serpientes ardientes era el más duro castigo y las más fuerte afrenta contra un pueblo idólatra; la humanidad en la gran tribulación estará bajo el castigo de la cruel serpiente antigua representada en el anticristo que ambiciona ser adorado, 2 Tesalonicenses 2:4.
El pueblo que desprecia la provisión de Dios en su palabra y el Pan Vivo que es Jesucristo, yéndose tras el engaño de la idolatria y la mentira de la serpiente, sufrirá el abandono de la protección divina debido a su maldad y serán dejados en las fauces de la serpiente antigua, bajo el efecto del veneno mortal expulsado por la boca de los falsos cristos y fraudulentos profetas; vivirán la consecuencias de su pecado de idolatría representado en rebeldía, desobediencia e incredulidad por amar más al mundo que al Salvador, por centrarse en su propio yo, adorando su ego y viviendo en la codicia que no se sacia, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a satanás para que aprendan a no blasfemar, 1 Timoteo 2:20.
3. Dios otorga oportunidad de arrepentimiento y conversión. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: hemos pecado por haber hablado contra YHWH, y contra ti; ruega a YHWH que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo, Números 21:7. Al ver tantos heridos y muertos por las serpientes, el pueblo suplica la intercesión de Moisés ante Dios, reconociendo su pecado idolátrico de añorar la vida de Egipto y rechazar el alimento celestial. Moisés suplica el perdón y amparo divino que aleja las serpientes, mientras el pueblo promete volver a las ordenanzas de YHWH, en el original dice aléjanos de la serpiente, aludiendo a ser alejados del tentador.
Así como Adán y Eva rechazaron los alimentos dados por Dios, por aceptar el fruto prohibido ofrecido por la serpiente, de igual modo hicieron los israelitas mientras iban camino a la tierra prometida, su pecado los hizo caer muertos en el desierto, y como los israelitas, muchos caerán en el desierto del mundo por rebelarse contra Dios rechazando a Jesucristo y su evangelio, prefiriendo multitud de ídolos en el mundo, ellos morirán en tierra seca y árida sin poder entrar a la Jerusalén celestial si no se arrepiente, abandonan su pecado y si no vuelven su mirada y su corazón al Redentor,  Isaías 55:7-9.
Rechazar a Dios y su provisión liberadora en Cristo y su palabra, es la razón por la cual muchas personas viven entre cardos y espinos rodeados de serpientes que los alejan del Dios viviente. Rebelarse contra Dios y desobedecer sus instrucciones es ser un adivino, lo cual es idolatría. El adivino y el idólatra desprecian el favor de Dios contenido en sus promesas bíblicas, Porque la rebelión es como pecado de adivinación, y la desobediencia, como idolatría. Por cuanto has desechado la palabra del Señor, Él también te ha desechado a ti, 1 Samuel 15:23.
4. Dios provee salvación a quienes reconocen su pecado, lo confiesan y se apartan. Y YHWH dijo a Moisés hazte una serpiente de bronce, y ponla sobre un asta; y cualquiera que sea mordido, si mira a ella, vivirá, Números 21:8. Ante la súplica de Moisés Dios le ordena levantar una serpiente de bronce, para que todo el que la mire reciba sanidad y liberación de la muerte a causa de la mordedura de las serpientes ardientes. Esto fue lo que dijo Juan Bautista al exponer a Jesús como la luz del mundo que alumbra así como la serpiente de bronce brillaba con la luz del sol del desierto. Los capítulos del 1 al 3 de Juan nos dejan escuchar las palabras de Jesús: Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna, Juan 3:14. La serpiente de bronce levantada en el desierto nos revela la autoridad y poder de Dios depositada no solo en Moisés, sino en Jesucristo, para expulsar y destruir la serpiente de la idolatría del corazón del hombre que lo mira a Él siendo crucificado y levantado en el madero de la cruz salvando a la humanidad.
El bronce refulgente simboliza la luz de Cristo, como el bronce puesto en el santuario que simboliza santificación y purificación; el bronce era un metal que se trabaja a martillo, simbolizando el cuerpo de Cristo golpeado, herido y traspasado; el bronce representa al Príncipe de Paz; el altar de bronce en el tabernáculo era el lugar del sacrificio, por eso Moisés levantó la serpiente de bronce sobre un estandarte, indicando que el Mesías salvador sería levantado en el madero como único sacrificio, vivo y santo, que privilegia una única y suficiente salvación en Él a todo aquel que cree, Juan 3:15.
Cualquiera pecador que ha sido mordido por la serpiente y tiene el veneno del pecado en su alma, si mira a Jesús Crucificado vivirá eternamente. La sangre del Cordero lo librará del ardiente y abrasador fuego del infierno. Mirando a Cristo y adorando al Eterno Dios también se destruye la idolatría de los lugares altos del mundo y del corazón del hombre que está fascinado y esclavizado por la serpiente antigua. Jesucristo ha vencido no solo a la serpiente, sino también a los demonios de la idolatría, ha sacado a la luz la incapacidad y falsedad para?salvar de los ídolos, Salmos 115:4-8 y Isaías 41:29. Al reconocer la acción mortal de la serpiente, el veneno del pecado y la banalidad de la idolatría, se avergüenza y condena no solo a la serpiente antigua, sino también a sus principados, potestades, gobernantes de las tinieblas, y sus huestes espirituales de maldad escondidos detrás de cada ídolo, Colosenses 2:14; y nos ha llevado a poner los ojos en el Cristo crucificado, Autor y Consumador de la fe genuina que NO avergüenza sino produce regocijo e ilumina nuestra andar, Hebreos 12:2.
En 2 Reyes 18:4 se destaca la destrucción de la idolatría cuando el rey Ezequias destruyo la serpiente de bronce junto con los ídolos, porque hasta ese momento el pueblo le quemaba incienso y como ídolo, la llamaban Nehustan, que traduce cosa de bronce. El veneno del pecado destruye del manera, que obliga finalmente al ser humano a levantar la mirada a su Salvador, pues debemos mirar hacia las alturas donde está Dios para renovarnos en las alturas como las águilas. La herida del pecado, duele envenena y mata, pero el Cristo crucificado, sana, salva, libera y da vida. Juan 13:14-15 y 1 Corintios 10:9.
Así como el pueblo de Israel peregrino por el desierto para llegar a la tierra prometida, hoy la humanidad peregrina por el desierto del mundo donde muchos perecen a causa de la mordedura de la serpiente y el veneno de su pecado; solo los que reaccionan y se arrepienten para volver su corazón y su mirada a Dios, podrán proseguir su peregrinaje terrenal hasta llegar a la Jerusalén celestial cuando salgan de este mundo o hasta que Cristo venga por su pueblo, Juan 3:16.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino                                                                                                                                                           

 

One response to “SERPIENTE DE BRONCE-IDOLATRÍA Y ENEMIGO VENCIDOS

  1. Amén, Gloria a DIOS, leer tu publicación me saca lágrimas y contrita mi corazón, al saber que tanto tiempo viví en tinieblas como católica adorando ídolos ofendiendo a mi amado SEÑOR JESÚS,
    y hoy siento tanta gratitud por la misericordia infinita del SEÑOR que me sacó de esas tinieblas y me abrigó bajo sus alas, como gallina a sus polluelos.
    Gracias y DIOS la bendiga en abundancia por tan maravillosa publicación

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