MI ORIGEN Y RAZÓN DE SER

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MI ORIGEN Y RAZÓN DE SER

Porque todo, absolutamente todo lo que hay en el cielo y en la tierra, visible e invisible…Todo fue creado para Dios y sus propósitos, Colosenses 1:6.
Por medio de Jesucristo, Dios nos eligió desde el principio para ser su herencia, conforme al propósito del que hace todas las cosas, según el designio de su voluntad, Efesios 1:11.
Piensa bien en esto que te digo, pues YHWH te dará entendimiento en todo, 2 Timoteo 2:7.
Vemos a través de los siglos que la humanidad se ha estado preguntando a cerca de quien es y para dónde va, así como también miles de personas se preguntan lo que quieren ser o qué deben hacer con su existencia; los filósofos y científicos han arrojado miles de teorías y respuestas que hasta el día de hoy no han dado ningún resultado favorable ni confiable, y en esta era del hipermodernismo la tragedia de muchos se les ha acentuado por no tener clara esta respuesta; triste y lamentablemente cientos de ellos han terminado con su valiosa vida. Hay una sola y única respuesta a este cuestionamiento, Dios, el Creador de todo, de Él salimos, a Él le pertenecemos y a Él volveremos si somos salvos, Tú, Oh YHWH, solo Tú eres Dios; Tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, y todo su ejército; la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que ellos contienen; Tú le has dado vida a todos ellos, por eso los ángeles te adoran,  Nehemías 9:6.
Vivimos para ser causa de adoración a nuestro Creador y solamente cuando aceptamos la existencia de Dios, creemos y damos por hecho el advenimiento, vida, sufrimiento, sacrificio, muerte y resurrección de Jesucristo podremos entender el origen, la razón de nuestra existencia y el propósito de nuestra vida, podremos encontrar el sentido de estar en este mundo, lo que somos, hacemos, tenemos y hacia dónde vamos, por eso Jesús dijo: Porque cualquiera que quisiera salvar su vida, la perderá, y cualquiera que pierde su vida por causa de Mí, la hallará, Mateo 16:25.
Nuestro proyecto y propósito de vida se basa y sustenta en saber quiénes somos en Dios, para qué vino Cristo a este mundo y cuál fue la razón de que Dios nos diera vida dentro de una familia. Nacimos y vivimos no porque nuestros padres o nosotros lo hayamos querido o decidido; el propósito de nuestra vida va más allá de nosotros mismos. No se trata solo de sueños, logros y la familia que tenemos, la razón de nuestra existencia se origina en Dios y lo que Él planeó para cada uno, A todos los que llevan mi nombre, a los que he creado y formado, los he hecho para mi gloria, Isaías 43:7.
Nacimos por designio y voluntad divina, para los grandes y maravillosos propósitos de Dios en cada una de sus criaturas, mucho más importante se hace nuestra vida cuando somos hijos del Padre y redimidos en su Hijo Jesucristo. Los que no conocen a Dios ni aceptan su palabra son los que se cuestionan y no encuentran sentido a su existencia así se llenen de riquezas y renombre, ellos no saben para dónde van; casi todos, empezamos a preguntar de manera equivocada porque nos centraron en sí mismos, el ego de muchos los ha hecho indiferentes a la presencia de Dios y a la necesidad de su vecino viviendo solo para sus deseos, ausentes de su Creador, Y como ellos no tuvieron en cuenta a Dios, Él los abandonó a una mente reprobada, para hacer lo que no deben, Romanos 1:28.
Deseas saber ¿qué quieres ser, qué debes hacer con tu vida, cuáles deben ser tus metas, tus sueños y tus realizaciones a futuro? No te enfoques en ti mismo como si tú fueras el centro del universo, esa actitud nunca podrá revelar ni clarificar el propósito y razón de ser de nuestra vida. Vuelve los ojos a quien te creó a quien te dio la vida, a quien te soñó y te planificó para alcanzar grandes alturas, ¡Tu Creador! Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; Tú me formaste en el vientre de mi madre…MI embrión vieron tu ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. Salmos 139:13 y 16.
Cuando Dios nos formó, nos dio vida y nos trajo a este mundo dotándonos de dones, cualidades y virtudes, Él nos creó con inteligencia y libertad para proyectarnos como personas de acción y empuje semejantes a Él, nos dio el poder de decidir nuestro camino y escoger nuestro destino final, Dios no creó autómatas ni máquinas que se programan y se manipulan al gusto de un comprador. El Creador nos amó, nos diseñó como una valiosa obra de arte, nos concibió para crear, inventar, ejercer autoridad, multiplicar y fomentar la vida. Dios dijo: Mira, YO hoy he puesto delante de ti, la vida y el bien, la muerte y el mal: yo te mando hoy que ames a YHWH tu Dios, que andes en sus caminos y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos para que vivas y seas multiplicado, y YHWH te bendiga en la tierra…Deuteronomio 30:15-16.
Para hallar significado y razón de ser a nuestra vida, debemos colocar a Dios en el primer lugar y en el centro de todo, somos después de Él, nos formó con el propósito de engrandecer su creación, no de destruirla, de perfeccionar nuestra vida no de degradarla, de honrar nuestro cuerpo, no de prostituirlo, de santificarnos no de contaminarnos, de hacer justicia, no injusticia, de sembrar amor no indiferencia, de hacer el bien no el mal, de servir a su reino no a satanás, de vivir en la luz no en las tinieblas, de ayudar, no de denigrar, así muchas más cosas, Ustedes no me escogieron a Mí, sino que YO los escogí a ustedes y los he puesto para que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que pidan en ni nombre, Juan 15:16.;
Todo lo que debemos ser, hacer y tener está en la palabra de Dios la biblia; ni filósofos ni científicos pueden dar razón de nuestra vida, si tratamos de hallar el significado de nuestra existencia en el mundo, en este mundo solo hallaremos fallas y especulaciones que a nada bueno conllevan. Gracias al Eterno que Él pone fin a todo lo errado y mentiroso cuando escudriñamos, entonces conocemos, y  atesoramos las instrucciones de su manual y nuestra vida cobra sentido, lo quieran o no lo quieran admitir muchos. Conocer a Dios y su palabra es tan sencillo como el uso y manejo de un aparato o una herramienta, debes ir al manual de instrucciones del inventor. Por lo tanto, si Dios es nuestro Creador, Diseñador, Autor, Fundador y Productor, debemos preguntarle a Él en oración y leyendo su palabra; el sentido y razón de ser de nuestra vida está allí  en su manual que revela cuánto nos ama, cuán valiosos somos para Él y cuánto se goza de hacernos sus instrumentos, bendecirnos y darnos vida, lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino, Salmos 119:105.
Sin embargo, debemos aclarar que aunque Dios es el punto de partida para entender nuestra razón de ser en este mundo, Él también es la fuente de la verdad y la sabiduría; es Él quien nos proporciona consejos, promesas, advertencias y fundamentos psra saber vivir; los que se quedan con la sabiduría del mundo no  pueden descubrir la riqueza integral que Dios tiene y que ha depositado en csda uno de nosotros; el don de amar, adorar y servir a Dios y la humanidad incondicional y desinteresadamente. Nuestra vida está hecha para bendecir y servir, cuando hacemos eso nos sentimos felices, útiles y privilegiados viviendo a la manera de Dios, y todo ello emana de Él que lo creó todo y pone el querer como el hacer por su buena voluntad, Jesús les habló otra vez, diciendo: YO SOY la Luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, Juan 8:12.
La vida humana no es mero materialismo o idealismo, es espiritualidad en acción, el manual no solo habla de la vida de la carne humana que comienza con el nacimiento y termina con la muerte, sino que también habla de la vida espiritual y eterna que comienza con Jesucristo, YO SOY el camino, la verdad y la vida, y nadie va al Padre sino por Mí, Juan 14:6. Lo material y lo físico primero se gesta en el mundo espiritual.
La vida humana fue creada para trascender, para sustentarse en verdades eternas de fe, en principios infalibles de rectitud y en virtudes personas únicas e irrepetibles que nos caracterizan y dan identidad; fuimos creados para el bien, para bendecir y ser bendecidos, sin centrarnos en nosotros mismos, sino en Dios que es nuestro fundamento y razón de ser, Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra ustedes de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida, para que vivas, tú y tu descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, acercándote a Él, porque eso es tu vida para prolongación de tus días, y que habites en la tierra...Deuteronomio 30:19-20.
Nuestra vida es como un árbol que fue sembrado en el gran campo del mundo para producir abundante y buen fruto, si sabemos esto, tendremos la motivación perfecta de estar en esta tierra para alcanzar el éxito, que lleva a la cima de una vida de testimonio, de ejemplo, de servicio y productividad al conocer a Jesucristo y permanecer unidos a Él, YO SOY la vida, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a Mí, y YO unido a él, da mucho fruto; pues separados de Mí, nada pueden hacer, Juan 15:5.
Lo maravilloso de todo esto, es que aún antes de que naciéramos y supiéramos de Dios en Cristo, Él ya nos había pensado y diseñado para una vida gloriosa, cada uno, como parte integral, vital y valiosa de su propósito general, en el cual el Creador y sus criaturas trababan juntos día a día; unidos a Jesucristo descubrimos nuestro sentido de pertenencia e identidad cuando Dios nos llama sus hijos, la niña de sus ojos y su especial tesoro, amándonos y dándonos de su gracia, sabiduría e inteligencia para planificar y proyectar nuestro andar diario y progreso, Es por eso que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría que, desde antes de los siglos, Dios predeterminó para nuestra gloria, 1 Corintios 2:7.
En este amplio espectro de cosas y en libertad divina, podemos pensar y elegir una carrera, encontrar nuestro cónyuge, podemos decidir nuestros pasatiempos y todo el engranaje que mueve nuestro diario vivir, todo va de la mano de Dios; el propósito de nuestra vida va más allá de nuestra imaginación, trascendemos el vasto cosmos que Dios creó en su grandeza y majestad, pues, es en nuestra vida terrenal, que ganamos la eternidad bienaventurada conociendo y eligiendo vivir y caminar con Dios, Pelea la buena batalla de la fe; no dejes escapar la vida eterna, pues para eso te llamó Dios y por eso hiciste una buena declaración de tu fe delante de muchos testigos, 1 Timoteo 6:12.
Miles de personas podrían dejar de sentirse angustiadas, de creer que su vida no tiene sentido, de imaginar que el futuro es incierto, de creer que no tienen a nadie y que nadie los quiere, dejarían de moverse por inercia como si nada tuviera significado, si tan solo volvieran su corazón y sus ojos a Dios, y centraran su vida en Jesucristo conociendo todo esto en su palabra. La vida sin Dios es vacía y carece de sentido, pero en Cristo recobramos el gozo, ganamos fuerza, y encontramos nuestro lugar en medio de la familia de la fe que pertenece a su reino para transmitir y compartir sus riquezas con otros, Ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del Rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios. Y esto es así para que vayan y anuncien las obras maravillosas de Dios, quien los llamó de la oscuridad para que entraran en su luz admirable, 1 Pedro 2:9. 
Cristo y su palabra son la luz que el mundo necesita para enderezar el camino, iluminar su entendimiento y enrumbarse hacia la vida eterna; solo Dios nos ayuda a recobrar fuerzas para la lucha y vencer la adversidad, que no es un problema, es parte de la formación, es parte del moldeo, la maduración y la vida hacia horizontes y maravillas inimaginables que Dios ha preparado para los que lo aman; esto es felicidad, esto es tranquilidad, esto es paz, esto es vida; la vida consiste en gastar la nuestra para Dios, no para nosotros, si vivimos en Dios y para Dios, nuestra vida se orienta en el camino mejor, porque al amar y servir a Dios mo hacemos para otros y nos olvidamos de lo nefasto para ver coas extraordinarias. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que andemos en ellas, Efesios 2:10. Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados, Romanos 8:29. Amén.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino
 

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