TODOS TENEMOS ALGO PARA DAR-CULTIVA Y SIEMBRA GENEROSIDAD

Diapositiva1.JPG

ES MEJOR DAR  QUE RECIBIR – TODOS TENEMOS ALGO PARA DAR

Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a nosotros se hizo pobre, siendo rico, para que nosotros con su pobreza fuéramos enriquecidos, 2 Corintios 8:9. …Recordando las palabras del SEÑOR que dice: hay más gozo en dar que recibir, Hechos 20:35.
¿Qué pagaré a YHWH por todos sus beneficios para conmigo? Tomaré la copa de la salvación, e invocaré el nombre del Eterno Santo. Ahora pagaré mis votos a Él delante de todo el pueblo…A mi Creador pagare mis votos delante de todo su pueblo. En los atrios de la casa de YHWH, en medio de ti, oh Jerusalén. Aleluya. Salmos 116: 13-14 y 18-19.
Debo admitir hoy que llevo una semana tratando de escribir algo, pero no me ha resultado; oré al Eterno y le dije, no sé qué quieres que enseñar hoy, y cuando fui a mi Biblia, vi el versículo del día, y a la verdad no quería escribir; pero Mi Abba Padre habló a mi corazón y aquí estoy.  Recordé que hace como cinco años tome apuntes de una enseñanza maravillosa que ahora quiero dejar plasmada en este hermoso mensaje que ha constreñido mi corazón hasta las lágrimas pidiendo perdón a Abba Padre por fallarle tantas veces cuando no he sido generosa, Malaquías 3:10, fue el versículo del día.
Este texto bíblico que muchos conocemos, nos lleva a pensar no solo en lo que apartamos para Dios, sino que nos confronta en cuanto a la generosidad que practicamos con la gente, porque cuando damos a otros lo estamos haciendo para Dios; con la frecuencia que damos se mide cuán bondadosos somos y cuán sensibles somos con la necesidad ajena; dar sin esperar nada a cambio es nobleza de corazón, pues si Cristo habita en nuestros corazones debemos ser grandes en espíritu, espintáneos para servir, filántropos en donar, altruistas y desprendidos para regalar y dar de lo mucho, lo bueno y lo mejor que el Creador nos ha conferido y ha puesto en las manos. Él Padre nos sacia diariamente en el esplendor de su abundancia. Por lo tanto todos podemos ser generosos, porque todos tenemos algo bueno para dar y ofrecer, Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría, 2 Corintios 9:7. Yo he podido experimentar la satisfacción y el gozo que se siente al dar y servir a alguien que no podrá devolverme lo que hago por ellos, dar y servir es algo que nos permite sentirnos útiles, valiosos y con satisfacción en el alma.
Este tema de dar y ser generosos a muchos les molesta y les escoce el alma, pero debemos hablar cuando Dios nos ordena hacerlo; Él nos ama y desea que venzamos la mezquindad y la codicia, para no dejarnos influenciar por la indiferencia y la desobediencia que reina en el mundo; necesitamos ser sensibles a la voz de nuestro Rey Eterno y andar a la luz de su palabra, si es que en verdad amamos al Creador y Dador de todo, Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas, 2 Corintios 8:3.
Vale la pena recordar a Agustín de Hipona una figura ejemplar de la cristiandad, pero que cometió un gran error al afirmar que el dinero es estiércol del diablo, fue un sabio y santo de la Edad Antigua, pero al decir esto SÍ QUE se equivocó, porque el Señor dice a través del Espíritu Santo: mía es la plata y mío es el oro, y míos todos los tesoros, declara Jehová de los ejércitos, Hageo 2:8; entonces si Dios lo dice, nadie tiene porque decir lo contrario, pero como humanos, aún los teólogos y los siervos del Eterno se pueden equivocar de alguna manera haciendo errar al pueblo. Debemos tener cuidado, y que sea nuestro Creador quien mueva nuestros corazones y no la gente.
El pueblo de Dios en la antigüedad era próspero por dar, y la Iglesia primitiva pudo subsistir por los fieles dadores de la época, el apóstol Pablo nunca habló mal a cerca de dar y del dinero, él lo que hizo fue confirmar la palabra del Eterno: Porque raíz de todos los males es el amor al dinero; el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores, 2 Timoteo 6:10.
El dinero no es malo ni bueno, es necesario para vivir dignamente, lo que es malo es el corazón del ser humano que utiliza el dinero sea para bien o para mal, solo que la gran mayoría le da mal uso al dinero, ¿Por qué gastan el dinero en lo que no es pan, y su salario en lo que no sacia? Escúchenme atentamente, y comerán lo que es bueno, y se deleitará su alma en abundancia, Isaías 55:2. El dinero y todas las riquezas que hay sobre la tierra son de Dios y las ha puesto en nuestras manos para administrarlas con sabiduría.
Hay muchos que tienen, pero no son de bendición con sus riquezas, y también es cierto, aunque muchos no lo admitan, que hay capitalismo compasivo, que gran parte de esos capitalistas apoyan la obra cristiana, el servicio y la ayuda al prójimo, son verdaderos filántropos; pero no podemos ignorar que también hay unos pocos acaudalados millonarios que son avaros, miserables y manipuladores del mundo con las riquezas que poseen, pues no han entendido que son solo mayordomos temporales en esta tierra, pero que un día tendrán que dar cuentas de su mayordomía y administración de lo que Él Eterno les ha permitido tener no solo para disfrutarlo, sino también para darlo, Mateo 18:23-35.
Pregúntate: ¿Eres bueno o mal administrador? ¿Das y pagas como corresponde, o no  lo estas haciendo?
Muchos roban descaradamente y toman lo que no les pertenece manipulando las mentes, porque les resulta buen negocio, por eso muchos, han dejado de sostener la obra expansiva del evangelio y han dejado de dar para los débiles, desamparados y hambrientos que hay sobre la tierra, pero los que han influenciado negativa y perversamente, muy pronto se les retribuirá, tanto para los que obedecen la voz de Dios como para quienes evitan oír esto. Dios es justo y se da cuenta de todo, Él conoce las intenciones del corazón humano, Porque tú dices: yo soy rico, y me enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo, Apocalipsis 3:17.
Nuestro Creador no nos ha dejado de dar, Él sigue dando. Los judíos son prósperos, porque trabajan por el bien de otros, ofrendan y diezman, Dios recompensa muy bien, porque A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar, Proverbios 19:17, Dios no es deudor de nadie, y al que es generoso, Dios le da más, pero al que tiene, retiene y es mezquino, o usa su dinero para el mal, aun lo que tiene le será quitado, Mateo 13:12.
Es importante saber que en la Biblia encontramos las pautas de nuestra economía, de la abundancia y la prosperidad para vivir como verdaderos hijos de Dios, porque para Dios cuenta y es importante el bienestar de su pueblo; el mejor ejemplo de generosidad es nuestro Señor Jesucristo, Él es el Señor del universo, dueño de todo, Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él, Colosenses 1:16. Dios en forma de hombre siendo rico, se hizo pobre para que nosotros fuéramos enriquecidos, espiritual, emocional, social y personalmente, pero también económicamente, porque El que es generoso, prospera; el que da, también recibe, Proverbios 11:25.
¿En qué consiste la generosidad de Dios? En darse a sí mismo, en nacer en un pesebre, en vivir sencillamente en una aldea trabajando como carpintero, y en dar su persona completa en la cruz, ese es el mayor ejemplo de generosidad y entrega incondicional que existe; Dios mismo dando y entregándose por amor a todos. Él abrió con su sacrificio la llave del altruismo y la bondad, el propio SEÑOR, Dueño del universo lo ha dado todo, ¿Qué de nosotros? Los evangelios contienen más advertencias contra el dinero y su abuso que sobre cualquier otro tema, uno de cada cuatro versículos de los Evangelios Sinópticos, (Mateo, Marcos y Lucas), hablan sobre el dinero, ¡Tengan cuidado! Advirtió Jesús a la gente, Absténgase de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes, Lucas 12:15.
¿A qué se debe que en el NT uno de cada seis versículos, se habla sobre el dinero y las riquezas materiales? ¿Por qué Dios se empeña en recalcar este tema? Pues porque lo considera muy importante, la mitad de las parábolas de Jesús, hablan del dinero y los bienes materiales. Judas vendió a Jesús por dinero, el temible 666, la marca de la bestia, es un código comercial para comprar y vender, por lo tanto tiene que ver con el dinero y los bienes materiales; de entender la importancia que tiene el dinero ante Dios y en la Biblia, de entender esto depende nuestra vida no solo material sino espiritual y eterna, Ustedes deben estar seguros de que quienes comenten inmoralidades sexuales, los que hacen cosas impuras, o los que se dejan llevar por la avaricia, que es idolatría, no pueden tener parte en el reino de Dios, Efesios 5:5.
Las sociedades más ricas sobre la tierra, son precisamente las que practican los principios económicos consagrados en las Sagradas Escrituras, Dios creó las riquezas y las sabe dar con gran abundancia, mucho más de lo que le pedimos, Efesios 3:20.
a). La primera riqueza que Dios nos dio es la vida. Debemos darle gracias a Dios por esta gran riqueza, a la vez que valorar la vida de todo ser humano, b). Los talentos y los dones con los cuales el Creador nos ha dotado son para dar y para multiplicarlos dando, porque invertir es hacer riquezas y honrar al Dador, esto nos lo enseña Jesús en la parábola de los talentos, Mateo 25:14-30, esas capacidades que Dios nos ha dado, hay que hacerlas rendir poniéndolas a trabajar, Ustedes son enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias al Eterno, 2 Corintios 9:11.
c). Las posesiones y las finanzas son parte de nuestras bendiciones, pero también para bendecir a otros, sin que las acaparemos; las posesiones son los bienes materiales que tenemos, las finanzas son los bienes monetarios que nos hacen rendir lo que tenemos, el puesto de trabajo es una posesión, por eso se dice, me voy a posesionar del cargo, y lo que rinde o multiplica esa posesión, se llaman finanzas y economía. Y de esas posesiones y finanzas, el Señor nos tomará cuentas, Mateo 25:35-45.
Howard Dayton en un fragmento de su libro “Tu dinero cuenta”, dice que las Escrituras dan mucha importancia al cómo administrar fielmente todo lo que Dios nos ha confiado, sin tener en cuenta la cantidad. Porque el mayordomo fiel es responsable de lo que tiene, ya sea mucho o poco, Mateo 25:21. Debemos ser sabios administradores y dadores alegres con lo que recibimos y tenemos, de acuerdo a nuestras bendiciones, Mateo 6:21. ¿Dónde está tu corazón, en el reino de Dios y su justicia o en las riquezas de este mundo?
Maquiavelo en su libro El Príncipe dijo: El hombre perdona todo, las traiciones de los amigos, y aún que le pongan cuernos, pero lo que no perdona es que le toquen la bolsa, qué triste, ¿verdad? Dar y servir es amar, pero existen muchos que le dicen a Dios: Señor si me prosperas, doy al necesitado y doy para tu obra, pero lo correcto es lo que dice Dios: Si me das de lo que YO te doy, YO te prosperaré porque estamos sembrando amor y bondad. Debe ser Dios gobernando al hombre, no el hombre manipulando a Dios, no podemos invertir el orden de los factores, porque así no funciona la palabra de Dios, Más vale adquirir sabiduría que oro; más vale adquirir inteligencia que plata, Proverbios 16:16.
¡TENEMOS QUE DAR, PORQUE DAR ES ADORAR AL DADOR! El que ama y adora, lo expresa con acciones y hechos concretos. A los ricos de este tiempo manda el Señor que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, que sean dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna, 1 Timoteo 6:17-19.
OREMOS: Padre celestial, perdónanos las veces que te hemos fallado al no dar al necesitado y no sostener tu obra sobre la tierra. Gracias Señor por la prosperidad que vendrá, pero que nunca olvidemos que TÚ eres el más grande tesoro, nuestro Amado Jesús de Nazaret.
No tenemos cómo pagarte el tesoro de la salvación, el tesoro de la gracia, el tesoro del perdón, pero Señor también queremos ser instrumentos tuyos en bienes económicos y materiales, de lo cual nada nos llevaremos cuando vayamos a tu presencia, lo que demos para tu obra y la ayuda que demos al necesitado redundará en bendición de nuestra familia y la nación;  ayúdanos a sacar adelante a mucha gente que sufre y se consume de hambre en las ciudades y las naciones a causa de nuestra indiferencia, mezquindad y  desamor. Señor que tu palabra se cumpla siempre en mi vida y en la vida de los que disponen su corazón para adorarte y la vida de los que leen este mensaje. Amén.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno

                                                  20190425_225458

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s