EL TIEMPO APREMIA-CAMBIA TU VIDA

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EL TIEMPO APREMIA, ENTRÉGATE  A DIOS Y CAMBIA TU VIDA

No entregues tu cuerpo al pecado, como si fuera instrumento para hacer lo malo. Al contrario, entrégate a tu Creador, como persona que has muerto al mundo y has vuelto a vivir, entrégate totalmente a Cristo, como instrumento para hacer lo que es justo y bueno en Dios, Romanos 6:13.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá: pero todo el que pierda su vida por causa de Mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si gana todo el mundo, pero pierde su alma? Mateo 16:24-26.
He sentido un vivo deseo en mi alma de compartir este mensaje porque el Amado Dios Eterno ha ministrado a mi alma y ha hecho llorar mi corazón ante su amor y majestad. No podría compartirlo si no hubiera sido primero yo ministrada y tocada por la mano de nuestro Salvador, YO SOY EL SEÑOR, tu Dios, el que te sacó de la tierra de Egipto; abre tu boca y YO la llenaré, Salmos 81:10.
Hoy quiero hablarles de lo que es rendición, entrega y sometimiento a nuestro Creador y Salvador; quizá estamos acostumbrados a escuchar las palabras someterse, rendirse y entregarse en términos negativos de derrota, dando la idea de sucumbir ante una circunstancia, un problema o un enemigo, pero en este caso no es impotencia ni cobardía, tampoco es que la vida nos haya quedado grande ni los gigantes problemas nos estén derribando, por el contrario, la rendición es una actitud humilde de humillación, entrega y reconocimiento a la necesidad permanente que tenemos de Dios. Por lo tanto, hermanos míos, les suplico por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a nuestro Creador. Este es el verdadero sentido de adoración a Cristo, el sincero culto inteligente ante su majestad divina, Romanos 12:1. Parafraseado mío.
Ya sé que a muchas personas les molesta rendirse, entregarse y someterse para ser sumisos y humildes, en realidad se están negando su propia felicidad al no hacerlo; no rendirse, entregarse ni someterse a nuestro Creador es evadir su propia salvación,  robar su libertad y gozo para vivir; rendirse a Dios no es perder, es ganar mucho y lo mejor. Una cosa es ceder ante una batalla o una contienda deportiva o entregarse a un oponente dándose por vencidos,  con Dios es algo superior, es lo mejor. En la sociedad hay siempre un ganador y un vencido, esa es la cultura del mundo que compite y pisotea a otros, aqui vale la pena recordar la frase: Retroceder nunca, rendirse jamás, hablando en sentido espiritual; rendirse y someterse a Dios es huir ante la tentación y la vida de placeres, es dejar atrás lo viejo, ovidar los recuerdos tristes, no añorar el pasado ni darse por vencido ante el bombardeo de los medios, las debilidades del cuerpo y las mentiras del mundo, debemos aceptar los altibajos de la vida con una buena actitud y agradecimiento, esa es una forma de empezar a rendirse a Dios, Humíllense delante del SEÑOR, y Él los enaltecerá, Santiago 4:10,
De la mano de Jesucristo vivimos lo sobrenatural en lo natural en medio del ajetreo diario a través de una  estrecha amistad con Él; profundicemos el texto bíblico para no limitarnos a lo que se oye y dice la gente, así empezaremos a ser diferentes; rendirse a Dios es marcar nuestra vida cuando de corazón nos sujetamos al Padre con fe obediente a su palabra, para ello tenemos que conocer, vivivir y compartir los pensamientos de Dios contenidos en la enseñanza bíblica, Salmos 119:105. Rendirse y entregarse a Dios es todo lo contrario a lo que dice la cultura oportunista del mundo que se aprovecha, atropella y esclaviza; con Dios la entrega es libertad en amor total e incondicional a Cristo quien nos satisface, nos santifica y nos hace ganadores y más que vencedores, Porque en todo esto salimos más que vencedores por medio de Jesucristo que nos amó en la cruz, Romanos 8:37.
Triunfar y tener éxito en la vida es pertenecer a Cristo y permanecer en la familia de Dios, eso marca la diferencia ante el mundo; rendirse al SEÑOR no es matetialismo, es fe y espiritualidad vibrante en contentamiento con lo que somos y tenemos en Dios, lo cual nos lleva a ser portadores de buenas noticias, conceptuando y concibiendo lo mejor y aprendiendo a hablar bíblicamente, eso es vivir a la manera de Dios para conquistar y superar las circunstancias adversas; a diario somos testigos de los milagros que el Creador hace para suplir a nuestras necesidades; Él multiplica lo poco que tenemos, si hay un corazón agradecido, mientras el alma alcanza altos horizontes  de fe, satisfacción y espiritualidad propios de un adorador que confía en su SEÑOR y da testimonio de su amor y su bondad, Siendo humildes y amables; teniendo paciencia y soportándonos todo unos a otros en amor, Efesios 4:2. Rendición, entrega y sujeción es permitir el total gobierno de Dios en nuestras vidas mientras somos bendecición para los de cerca y de lejos, aunque muchos msean personas difíciles y complejas, porque con Cristo estoy crucificada, y es Él quien vive en mi Gálatas 2:20.
Con Jesucristo rendición, entrega y sometimiento es crucifixión y muerte de pasiones dándole la espalda al mundo y a todo aquello que nos roba la verdadera felicidad y avance en el Reino de Dios; someterse al Eterno es gozarse siendo verdaderos hijos de Dios, valientes guerreros y soldados de Cristo que no se amilanan ante la vida sino que se fortalecen en fe y esperanza, Ningún soldado en servicio activo se enreda en los asuntos de la vida civil del mundo, porque vive para agradar a su Superior, 2 Timoteo 2:4. El Padre es Varón de guerra y Jesucristo es nuestro capitán, es a Él a quien tenemos que agradar y servir, debemos vestir el uniforme de la santidad con testimonio que exalte su nombre.
Rendirse, entregarse y someternos a Cristo es la mejor forma de adoración, con los cinco sentidos puestos en Él: reconociendo sus misericordias nuevas cada mañana y su fidelidad cada noche; toda decisión y acción que llevamos a cabo, debe centrarse en Él; esto es rendición y sometimiento genuino de alguien que ama apasionadamente a su Hacedor. Esta forma de vida dependiente y sujeta al Creador fue lo que impulsó al salmista a componer bellos cantos, odas, loas, alabanzas y oraciones dirigidas al AMO del universo, al SEÑOR de la vida y el Dador de los favores inmerecidos, Confía en YHWH, y haz el bien: y habitarás en la tierra y te apacentarás de la verdad. Deléitate así mismo en tu Creador, y Él concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a tu Hacedor tu camino, confía en Él, y Él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el medio día, Salmos 37:3-6.
La entrega, la rendición y el sometimiento al Eterno Rey de gloria es lo que verdaderamente satisface el corazón del Padre; cumplir el Gran Mandamiento, teniendo a Cristo en el centro y por encima de todo aún de nosotros mismos, es lo que la Escritura denomina, amistad y comunión, como la relación que existe entre el esposo y la esposa, allí hay entrega total y sin reservas fluyendo el amor, es amor incondicional cargado de confianza, respeto, honestidad y verdad, es total devoción como lo expresa bellamente el Cantar de los cantares, Llévame grabada en tu corazón, ¡llévame grabada en tu brazo! Porque el amor es inquebrantable como la muerte; la pasión, inflexible como el sepulcro. ¡El fuego ardiente del amor es la llama divina! Cantares 8:6.
Mantener a nuestro Hacedor y Salvador en el más alto nivel de valoración, afecto y entrega es consagración plena cargando la cruz de la pasión y la pureza a pesar de toda la convulsión del mundo,; entrega, sometimoento y rendición es abandonarnos en el regazo del Más Grande y Mejor Padre para que nos inunde la luz del Espíritu Santo, Ustedes que antes vivían en la oscuridad, pero ahora, por estar unido al SEÑOR, viven en Cristo que es la Luz. Pórtense como quienes pertenecen a la luz, Efesios 5:8. Dios nos anhela totalmente porque Él desea ser el Director de nuestra existencia con nuestro voto de confianza, seguros en Él, pase lo que pase, Porque la recompensa de la humildad y el respeto reverente al SEÑOR son las riquezas, la honra y la vida, Proverbios 22:4.
Lamentablemente muchos no logran vivir con Dios ni entregarse a Jesucristo porque están llenos de incredulidad, dudas y miedos, no son fructíferos a la manera de Dios sino a la manera del mundo, por eso continuamente resbalan y caen debido a sus obstáculos de orgullo, arrogancia, autosuficiencia e independencia, andan confundidos y vagan por el mundo, muchas veces sin saber a dónde ir, cargando vacíos y frustraciones; no fuimos creados para andar solos ni para ser independientes de Dios, ni siquiera de la gente y mucho menos de la familia, nos necesitamos mutuamente; andar sin Dios por creerse autosuficientes, deja a muchos limitados, faltos de dirección y de formación en Aquel que nos creó, Él nos conoce y sabe lo que es mejor para cada uno,; Dios espera que lo tengamos en cuenta, aún en lo más pequeño y sencillo para evitarnos cosas funestas; Cristo Jesús es nuestra Roca y nuestro Refugio, Él lo dice, lo promete y lo sostiene, Mi presencia irá contigo y te daré descanso, Éxodo 33:14, pero sin fe es imposible agradar a Dios, Hebreos 11:6.
La entrega a Dios y la obediencia a su palabra son ingredientes esenciales que nos permiten marcar diferencia y alcanzar éxito en la vida; pero como en la relación de los esposos, si no se conocen bien, ni se tienen confiaza, si no conocemos a Dios, tampoco tendremos fe para ver cumplidas sus promesas, esa es la razón por la cual la gran mayoría de las personas ven a Dios inalcanzable y etéreo, viviendo derrotados por la vida: ellos necesitan buscar en las Escrituras y meterse en la presencia del SEÑOR para ver obrar a su mejor amigo y su más grande Ayudador. Juan 4:15-31 y Hechos 1;8.
En la medida que cultivemos nuestra relación con Cristo, y profundicemos sus enseñanzas nos daremos cuenta de la permanencia de su cuidado para sostenernos en la vida, el resultado será que lo amaremos mucho más, por lo tanto, la entrega, la rendición y la sumisión a Él será más fácil; Cristo nos amó tanto que bajó hasta nuestra pequeña y diminuta altura haciéndose humano, su amor sacrificial sobrepasa nuestro entendimiento, Juan 3:16 y Efesios 3:19. En la totalidad de nuestra entrega seremos uno con Cristo,  Juan 17.
Para rendirnos y someternos a Dios es necesario que reconozcamos nuestras limitaciones y debilidades; la gran mayoría de nuestros problemas, enfermedades, angustias y estrés se debe al orgullo, la autosuficiencia  e la independencia a Dios, porque queremos tener la sartén por el mango y controlarlo todo, imponiendo nuestra deforme y torcida voluntad, pretendiendo ser dioses, pero al final muchos terminan pareciéndose a satanás, Ezequiel 28:11-13. Busque, lea y asimile lo que dice biblia, por favor, no se quede solo con lo que se le dicen o lo que oye por ahí, lea hasta la saciedad la Escritura, le aseguro al 100% que se sorprenderá de lo que entenderá y descubrirá, recibirá revelación y se llenará del amor de Dios en cada párrafo, Juan 5:39.
No todo lo podemos espiritualizar ni racionalizar, necesitamos un balance y sabiduría de Dios; tampoco debemos dejarnos dominar por las traicioneras emociones del corazón que son viscerales produciendo enojo, irritación, queja, malas decisiones y duda en la palabra, necesitamos vivir en el Espíritu. El hombre natural no puede percibir las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, por eso no las puede entender, puesto que se han de discernir espiritualmente, 1 Corintios 2:14.
Rendirnos, entregarnos y someternos a nuestro Creador no es agachar pasiva y resignadamente la cabeza para aceptar todo fatalistamente, si así lo estás haciendo, entonces necesitas salir del letargo espiritual porque tu alma se adormece y tu cuerpo se enferma; entrégate, ríndete y sométete a Dios por amorcy con pasión, así podrás afrontar las pruebas y dificultades en los brazos de Cristo aprendiendo valentía y humildad en su gracia que corrige, modifica y perfecciona nuestro ser. Dios ama a los valientes soldados que enfrentan con valor sus batallas, porque Él mismo es Varón de guerra, y solo con Él y en Él podemos darle la batalla al mal, al mundo y las debilidades de nuestra humanidad, Porque los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la condenación eterna, Apocalipsis 21:8.
Dios desea usar nuestra personalidad, y cuanto más nos rendimos a Cristo, más se dejará ver lo que realmente somos en Dios, pues fue el Padre quien nos soñó, nos diseñó, nos pensó, nos formó y nos dio vida para que los hijos reflejen al Padre, Jeremías 1:5 y Salmos 139:13, por lo tanto no podemos vivir victoriosamente separados de Cristo.
Nuestra entrega y sujeción a Dios se evidencia en nuestra voluntad ligada a la del Hijo, con consagración y santidad, aunque estemos en pruebas y desiertos, aún alli tendremos éxito siendo consolados con el alivio del amor celestial que nos guia y aconseja revelando toda verdad que nos sostiene todo el tiempo, Juan 16:13-15. Los héroes de la fe en Hebreos 11, están en la galería de los valientes porque fueron hombres y mujeres obedientes y consagrados que creyeron a su Hacedor. Todos ellos se rindieron a Dios sin reservas, no confiaron en sus fuerzas ni en su intelecto, confiaron en la palabra del Eterno y se mantuvieron en su presencia, Salmos 37:3-6 y Proverbios 3:5-8.
Dios usará nuestra vida, se engrandecerá en nuestra personalidad y pulirá nuestro carácter, para no descalificarnos ni que tampoco nosotros descalifiquemos a los demás; en esa dependencia a Dios dejaremos de estar reclamando derechos y privilegios y tomaremos conciencia de nuestros deberes y responsabilidades y podremos afrontar mejor nuestros roles con amor y libertad, así el gozo será nuestra bandera para servir y bendecir, Si alguno me sirve, sígame; y donde YO estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará; Juan 12:26 y Respondiendo Jesús les dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, entonces vendremos a él y haremos morada con Él, 14:23.
Hay mucha bendición al rendirnos a Dios, respiramos el oxígeno de la vida verdadera, y disfrutamos su favor cada instante; rendirse a Dios fue exactamente lo que hizo el sucesor de Moisés, Josué 5:3-15, cuando tomó a Jericó venciendo al enemigo con arrojo y valentía; Josué oyó las instrucciones celestiales y siguió el consejo divino porque se había rendido, entregado y sujetado a su SEÑOR. El siervo se humilló, adoró y se rindió prestando atención a cada palabra de Dios, La entrega al SEÑOR, nos hace verdaderos valientes fieles, Ninguno que milita en la vida de Dios, se enreda en los negocios del mundo, sino que vive para agradar a Aquel que lo tomó por soldado, 2 Timoteo 2:4. Parafraseado mío. Allí está la grandeza y la victoria del pueblo del Eterno y único Rey, vivo, real y verdadero.
Dios envía la palabra, pero cada uno está en libertad de someterse o rebelarse, de guiado o ser independiente, por lo tanto, cada uno enfrentará los resultados y las consecuencias al final de la jornada. No carguemos el pasado, y tampoco nos adelantemos al futuro, vivamos HOY rendidos, entregados y sometidos a Jesucristo: permitamos que Él sea el timonel de nuestra barca y que su divino Espíritu tome las riendas para no ser caballos desbocados. Entreguemos todo nuestro ser espíritu, alma y cuerpo al mejor Diseñador de maravillas para ser renovandos constantemente, Sométanse a Dios, resistan al diablo y éste enemigo huirá de ustedes, Santiago 4:7.
No olvidemos que este estilo de vida dependiente y consagrado, nos llevará a ser probados y procesados como el oro y la plata para vivir de victoria en victoria, en medio de procesos y tiempos porque nuestra ciudadanía y nuestra patria son eternos y están con Jesucristo en lugares celestiales al lado del Mejor Padre, Juan 14:1-3, Efesios 2:4-7, Filipenses 3:20-21, 2 Corintios 5:1.
Hoy, AHORA y en este momento oportuno, ríndete a Cristo, entrégate y sométete totalmente a su Espíritu Santo, permite que Él te gobierne y que su gracia y sabiduría te dirijan. Recuerda que, aunque te enriquezcas y alcances fama, vivirás con tu vacío cósmico en forma de Dios si no tienes a Cristo, y mientras vivas dedicado solo a ti mismo, seguirás cayéndote una y otra vez con frustración, dolor y soledad en tu alma, pero si pones los ojos en Jesús, tu vida marcará la diferencia en la uniformidad del mundo, Hebreos 12:12: entrega tu voluntad a la de Dios.
Nuestro Creador sigue buscando adoradores y centinelas, examinémonos para ver si aún hay algún área de nuestra vida que no le hayamos rendido a Dios y hagámoslo ahora, Hoy es el día de salvación, HOY es el día oportuno del cambio y de las cosas nuevas. Amén
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.

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