GRAN MANDAMIENTO-PRINCIPIO DE PRIORIDAD

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GRAN MANDAMIENTO-PRINCIPIO DE PRIORIDAD Y ORDEN

Oye, Israel, (pueblo de Dios) YHWH nuestro Dios, Elohim uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma,  y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:4-5, Mateo 22:37, Lucas 10:27, Marcos 12:30.

Porque Dios no es Dios de desorden ni de confusión, sino de paz y orden… 2 Corintios 14:33.

Al Señor su Dios, obedézcanle y séanle fieles, porque de ello depende la vida de ustedes y el que vivan muchos años en la tierra que el SEÑOR les juró dar a sus, antepasados… Deuteronomio 30:20.

En junio de 2016 hicimos un profundo estudio acerca de los Diez mandamientos en cuanto a doctrina se refieren, ahora por dirección del Espíritu Santo abordaremos los Diez Mandamientos desde el punto de vista de los principios bíblicos, pues cada mandamiento contiene uno o más principios divinos que nos enseñan a vivir y relacionarnos, Respondió Jesús: Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente…Lucas 10:27.

En esta oportunidad estudiaremos el Gran Mandamiento que nos muestra a quién adoramos, lo cual nos enfoca en el Principio de Prioridad o lo primero de todo lo demás. Cuando hablamos de prioridad nos referimos a algo que se toma de primera mano por ser superior, preeminente, prioritario y de gran importancia y que antecede a todo lo demás comparado con personas y cosas, Acuérdate, pues, de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y se acerquen los años en que digas: No tengo en ellos ningún contentamiento, Eclesiastés 12:1.

1. Nuestra Prioridad, amar a Dios, que Él ocupe el primer lugar en nuestra vida. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma,  y con todas tus fuerzas. Amar nos lleva a adorar, Adora al SEÑOR tu Dios, y Él bendecirá tu pan y tu agua. YO apartaré de ustedes toda enfermedad, Éxodo 23:25. El Gran mandato como su nombre lo indica debe ser el más importante y el de mayor relevancia en  toda nuestra vida.

Amar al Creador es nuestra prioridad, es lo vital y de nuestra mayor atención, es un mandato no sólo para los cristianos, sino para todo ser humano; muchos andan buscando con desespero cosas en el mundo que les llene el vacío de su alma, pero buscan mal y donde no es, por eso son engañados por la maldad, el desamor, el rechazo y la indiferencia del mundo. Dios por ser amor y fuente del amor, es el único que nos llena, nos satisface plenamente y sostiene en movimiento la rueda de la creación, por lo tanto Dios debe ser nuestro Gran Primer Amor y la búsqueda de su reino debe ser nuestra tarea diaria, Pero busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas les serán añadidas, Mateo 6:33.

Dios es la única persona perfecta, Él no nos dejó sus mandamientos como una lista de prohibiciones o simples reglamentos del NO hagas, no digas, no vayas, no comas, etc.; la intención del amoroso Padre celestial con los mandamientos es establecer una vida de relación, orden y bendición, no una religión; sus ordenanzas son para que vivamos y nos movamos bajo principios y fundamentos que nos permitan tener una vida de compañerismo, primero con nuestro Creador y luego con todas las demás personas. Así que cada uno de los mandamientos encierra uno o más principios que si los obedecemos y los ponemos en práctica, tendremos calidad de vida en beneficios, justicia, paz, Respondió Jesús: Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Lucas 10:27. Y si me aman, guardarán mis mandamientos, Juan 14:16.

El Gran Mandamiento como podemos verlo en las Escrituras, está aparte de los Diez Mandamientos debido a su importancia y prioridad, el Padre nos llama la atención para darnos cuenta que Él es el número uno entre todos, y que debemos amarlo por encima de todo, fijando la prioridad que nos asegura una vida plena de su presencia y bendiciones. La prelación y punto de partida para cada persona sobre la tierra es su Creador y Salvador, porque al tenerlo a Él por encima de todo y de todos nos conduce a la organización y seguridad para que respiramos con libertad, porque cuando establecemos prioridades se pone en orden todo a nuestro alrededor. Esto nos indica que lo más importante para cada uno de nosotros es mantener la comunión diaria con Dios, pues Él es nuestro tesoro, Dios es nuestra mayor riqueza, a Dios debemos tenerlo en cuenta continuamente en nuestro diario caminar para que todo marche como debiera, Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón, Lucas 12:34.

Cuando Dios es nuestra prioridad, cuando Él es el primero y el centro de nuestras relaciones, todo tendrá vida, orden y armonía; Dios es el origen de las relaciones, por eso creó un hombre y una mujer en el Huerto del Edén para relacionarse con ellos y a su vez ellos se relacionaran con su Creador y único Dios, Dios es Espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad, Juan 4:24. Para que todo se haga decentemente y con orden, 1 Corintios 14:40.

Cultivar una relación viva y activa con Dios, hace que nuestra carne muera y nuestro carácter se perfeccione en Él, porque si permanecemos en su presencia nos queda más fácil vencer el pecado para que el enemigo no nos toque como él quiera, sino que Jesucristo obre a través de nosotros al ser dirigidos oyendo continuamente su voz. Una persona que tiene su prioridad en permanente relación  con Dios mengua al viejo hombre y la vieja naturaleza pecaminoso ya no nos sabotea manipulando tan fácilmente, sino que el nuevo hombre y la nueva criatura surgirá espontáneamente, por eso: No se adapten a este mundo, sino transfórmense por la renovación de su mente, para que comprueben que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta, Romanos 12:2.

Así que los mandamientos de Dios no se quedan en una simple lista de negaciones y prohibiciones que nos impidan disfrutar la vida, por el contrario, cada uno de ellos trata y lleva consigo un profundo contenido de amor divino para llevarnos a vivir con principios y valores morales que nos convierten en personas virtuosas y de bien en nuestro diario caminar, Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado, Juan 17:3. Amar a Dios por encima de todo no solo nos permite tener una vida de fe ordenada, sino que nos hace adoradores disciplinados y organizados en todo, 1 Crónicas 16:34.

2. El Gran mandamiento no lleva a la adoración. SEÑOR, Tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros, Isaías 25:1. El principio de lo primero y preeminente, es una vida de estrecha amistad adorando al Padre por lo que Él es; lo que a su vez nos conduce al orden porque empezamos por donde debemos empezar y como nos corresponde hacerlo, amar y adorar al Dios vivo, Salmos 63:1. Nuestro Creador es Dios de orden, por eso hemos sido hechos a su imagen y semejanza para reflejar lo mismo que Él es. El problema del desorden social y la anarquía humana es precisamente haberse olvidado de Dios y no amarlo, lo cual hace a la gente rebelde, fría, necia, agresiva y conflictiva, Romanos 1:28-32.

Podemos asegurar que nuestro Creador es Dios de orden al observar el cosmos y la creación, todo está y funciona en correcta sincronía, armonía y coherencia: en las estaciones, sus climas y sus productos, en el mantenimiento y rotación de los planetas en sus órbitas solares, todo está organizado y la creación entera funciona adorando a Dios. YHWH nos amó primero y pensaba en nosotros al colocar el día y la noche, estaba dándole orden a nuestra existencia y a nuestra manera de vivir para que seamos personas fructíferas y de bien, Los cielos cuentan la gloria de Dios: y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría, Salmos 19:1-2.

El patrón de Dios para sus criaturas, en especial para el ser humano, es establecer prioridades, orden y vida sobre el fundamento del amor que mueve el universo; vemos desde el Génesis donde como su nombre lo indica, se inició y originó todo lo que existe, desde el principio todo fue creado, administrado y organizado en amor según el plan perfecto de Dios. Él fue estableciendo prioridades con ternura y visión en un sucesivo orden divino para cada día de la creación dándole progresión a cada especie y organismo, colocando un fin y un propósito específico a toda cosa creada. Él no perdió el tiempo, ni desperdició recursos, tampoco hizo nada a la ligera ni con afán todo lo estableció maravillosamente ordenado, paso a paso y extraordinariamente concatenado, Juan 6:12. Por lo tanto, la intención de este gran mandamiento es evitar que caigamos en el pecado del desamor, el desorden y la iniquidad de la injusticia a causa de la apática y la indiferencia, sino que aprendamos que Dios, es nuestra prioridad y que debemos amar de corazón para que vivamos con misericordia y bondad solidaria.

Es indiscutible que Dios sea lo primero, puesto que es Él quien le imparte sentido a nuestra vida y nosotros aprendemos relaciones sanas con Él avivando siempre el amor sin distraernos de nuestro propósito, habituándonos a la disciplina y la responsabilidad diaria sin abandonar la vida espiritual; conocer a Dios es progresar en la vida cumpliendo el llamado y la misión, por lo tanto, del Gran Mandamiento dependen los demás mandamientos para hacernos personas esforzadas valientes y fuertes ante los embates y ataques del mundo. La Iglesia de Jesucristo necesita poner en orden la casa y el templo del Espíritu Santo para que el Él nos conduzca continuamente en armonía y adoración para que cada miembro del cuerpo funcione debidamente, se mantenga despierto, vivo, activo y efectivo, Y esto lo digo para su propio beneficio; no para ponerles restricciones, sino para promover lo que es honesto y para asegurar nuestra constante devoción al SEÑOR, 1 Corintios 7:35.

Establecer prioridades y mantener la disciplina del orden es sumamente importante para lograr una vida moralmente organizada minimizando los problemas y obteniendo soluciones en Dios con Cristo en el centro de nuestra existencia y el quehacer diario, Al Señor su Dios, obedézcanle y séanle fieles, porque de ello depende la vida de ustedes y el que vivan muchos años en la tierra que el Señor les juró dar a sus, antepasados… Deuteronomio 30:20. Ricas bendiciones para ti querido lector.

Mg. MEHC, Hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.

 

 

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