SEXTO MANDAMIENTO-PRINCIPIO DE VIDA

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PRINCIPIO DE VIDA- SEXTO MANDAMIENTO

VALOR Y RESPETO POR LA VIDA HUMANA

No asesinarás, Éxodo 20:13, Deuteronomio 5:17.
No atentarás contra la vida de tu prójimo. YO Jehová, Levítico 19:16b. Mateo 5:21-22.
La palabra sacro o sacralidad a la verdad, es un término muy escaso y poco usado, pero demasiado relevante al referirnos a la vida humana en su más profundo sentido y contenido de valor y respeto; la vida humana es muy sagrada, santa, valiosa y reservada solo para Dios; la vida es hermosa, es un regalo y un milagro del Creador, nuestra vida humana contiene el principio de sacralidad más elevado, por eso debe ser guardada, valorada y cuidada por quienes la poseemos, los seres humanos, la vida es la máxima propiedad de Dios, solo Él tiene todo el poder, dominio y soberanía sobre la existencia de cada persona en la tierra, El SEÑOR es quien da la vida y la quita; Él nos hace bajar al sepulcro y solo Él nos puede hacer subir, 1 Samuel 2:6.
La vida humana es muy importante y de gran valor ante los ojos de Dios pues Él es la otorga desde el momento mismo de la gestación; es tan valiosa la vida del ser humano, que Dios mismo vino a dar la suya para rescatar a muchos de la muerte, Mateo 20:28; la vida debe cuidarse, protegerse y defenderse como un tesoro, y solo el Dador de la vida, tiene el la decisión final sobre la existencia de una persona, nadie, absolutamente nadie, tiene el poder, ni el derecho, ni la atribución de cegar la vida de un semejante, indefenso y frágil ser humano como lo somos todos, Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, Él sopló su Aliento de vida en la nariz del hombre; y fue el ser humano un ser viviente, Génesis 2:7.
La vida humana encierra el principio de lo sagrado después del Creador, puesto que la vida brota del mismo Dios; la vida humana es la máxima expresión de amor, ingenio, diseño y creatividad que nuestro Creador pudo hacer, Él nos planeó antes de formarnos con sus manos en el vientre de nuestras madres y nos apartó por Él y para Él; en Dios somos intocables e inviolables por manos homicidas; sabemos que el primer y máximo homicida y violador de la vida humana es satanás que vino a matar, robar y destruir todo lo bueno que el Creador ha hecho. La vida humana es tan sagrada, que solo el Dador tiene derecho sobre cada persona y quien atente contra una vida, tendrá que darle cuentas a Dios, Y ciertamente pediré cuentas por la sangre de sus vidas; la demandaré de todo hombre…de la vida del hermano, de todo hombre demandaré la vida del hombre. El que derrame la sangre de otro ser humano, también su sangre por otro será derramada, porque a imagen de Dios, Él creó al hombre, Génesis 9:5-6. 
Todos los seres humanos creados a imagen del Dios somos valiosos, singulares, únicos, irremplazables, irrepetibles e inigualables, Dios nos soñó, nos imaginó, nos diseñó, nos dio forma y nos dio su hálito de vida con un propósito especial en cada uno; toda persona es tan valiosa para Dios, que Él mismo se hizo Hombre para impedir que satanás destruyera las vidas sobre la tierra y las almas en el infierno, Dios nos amó de tal forma, que Él mismo se sacrificó, sufrió, murió y resucitó resaltando el valor de la vida humana a la máxima potencia. Juan 3:16. Jesús dijo: Nadie me quita la vida, sino que YO de Mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre, Juan 10:18
La sacralidad de la vida humana consiste en que es bendita pues de quien procede, no solo es bendito, sino que es Santo, hemos sido creados no solo parecidos al Creador, sino para ser parecidos a Él en amor, valor y verdad; Dios nos ha dado vida para que lo amemos, lo representemos, lo adoremos, le demos gloria, lo reconozcamos y pregonemos sus grandes maravillas, algo que ninguna otra criatura lo puede hacer, estamos destinados a vivir en Él y para Él, conociendo a nuestro Creador y Salvador de manera personal y por la eternidad, la vida humana es tan sagrada, que aunque tenemos un cuerpo terrenal y pasajero, es el templo donde Dios habita, por lo tanto el alma que poseemos tiene vida por la eternidad y nunca pierde su esencia de persona aún después de la muerte, No tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma, teman más bien al que puede hacer perecer su alma en el infierno, Mateo 10:28. 
De los Mandamientos se crearon los derechos humanos: Del Gran Mandamiento, del mandamiento uno, dos, tres y cuatro el ser humano creó el derecho a profesar una fe y tener libertad de culto a Dios; del quinto mandamiento se creó el derecho a tener una familia y un apellido, y del Sexto mandamiento, se creó el Derecho a la vida; sin embargo estas leyes, más que ser un derecho a la vida, es una afirmación al principio sagrado y eterno del milagro de la vida, principio santo que dolorosamente se viola a diario de muchas formas y en distintas partes del mundo debido a la extralimitación del fanatismo religioso, gobiernos tiranos y ambiciones mezquinas de mentes oscurecidas sin Dios, falta de amor y piedad, sujetos víctimas de satanás que no temen al Dios de la vida y a cambio se han aliado al mayor homicida y archienemigo de Dios y de la vida humana, el diablo, También debes saber esto: que los postreros días serán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismo, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 2 Timoteo 3:1-3.
Dios no solo ama la vida, es SEÑOR de la vida y no de la muerte, Génesis 2:7 y Job 33:4; el Dios de Vida y Dador de vida ordena y establece que también nosotros valoremos la vida en grado sumo, con un nivel muy alto de respeto y estima cuidando y velando la integridad de cada persona sobre el planeta tierra, es por eso que el principio de la vida, prima sobre todos los principios y derechos. Dios es el único que tiene legitimidad y poder sobre la vida humana para darla o para tomarla en su momento, por eso debemos ser imitadores de Dios protegiendo la vida, Génesis 1:26-27 y 2:7.
Por ser tan corto y explícito el sexto mandamiento, quizá creeríamos que no necesita ninguna explicación, pero si vamos al original sabremos que no es así. Este mandamiento en la mayoría de las traducciones genéricas dice “No matar” pero en el original hebreo dice “No asesinarás”, la forma gramatical es distinta para estas dos palabras y por lo tanto hay un abismo entre las dos; matar puede ser para quitar la vida a un animal o a un ser humano accidentalmente o en defensa propia, pero en el caso de un asesinato se está tomando una vida de manera violenta, ilegal, inmoral, maliciosa, deliberada y a la fuerza, sea por ira, por venganza o maldad, todo lo cual es falta de temor a Dios que traspasa los límites morales ante la persona de un semejante, Pero en secreto el rey Sedequías juró a Jeremías diciendo: Te juro por el SEÑOR, que nos dio la vida, que no permitiré que te maten, ni te entregaré en manos de los que quieren asesinarte, Jeremías 38:16.
Asesinar es un acto demasiado aterrador, traumático y trágico, propio de orates sin entrañas movidos bajo efectos diabólicos. Es tanta la diferencia entre matar y asesinar en la Biblia, que Dios creó ciudades de refugio para la muerte no intencional como una forma de poner a salvo al afectado y poner bajo control social y legal el acto de matar cometido accidentalmente, mientras que para el asesinato intencional con sevicia, el Eterno decretó la pena de muerte para el homicida diciendo no tomarás precio por la vida del homicida porque está condenado a muerte; indefectiblemente moriráNúmeros 35:31. Es decir que un asesino intencionado y cruel no podrá salvar su vida pagando una multa ni una condena, sino que merece morir, porque cegó la vida sagrada de su semejante de manera deliberada, premeditada y perversa.
Se poco de Derecho y leyes penales, pero seguramente a muchos profesionales y legisladores de leyes humanas les resulte sinónimos los dos términos matar y asesinar, relacionados con el delito de homicidio, pero desde el corazón y la ley de Dios son dos términos diferentes; es por eso que el Dador de la vida estableció medidas diferentes que hacen distinción entre los dos casos de homicidio, sea premeditado, deliberado o a sangre fría, con el que no es intencional, sino accidental, Harán ciudades de refugio, donde huya el homicida que hiere a alguno de muerte sin intención. Serán aquellas ciudades para refugiarse del vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en juicio delante de la congregación, Números 35:11-12, en nuestro tiempo esas ciudades de refugio, bien pueden ser las cárceles y lugares apartados de los demás delitos con sentencias justas de acuerdo a la gravedad del caso. Lea Deuteronomio 19:1-10.
Creo que para la violación de este mandamiento no alcanzan las palabras para describir un acto tan sacrílego, perverso y bárbaro, pero las Escrituras sagradas hablan por sí mismas. Pero si con instrumento de hierro lo hiere y muere, homicida es; el homicida morirá, Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda dar muerte, lo hiere y muere, homicida es; el homicida morirá…Y si por odio lo empujó o echó sobre él alguna cosa por asechanza, y muere; o por enemistad lo hirió con su mano, y murió, el heridor morirá; es homicida…Números 35:16-21.
El asesinato a sangre fría es total alevosía y ensañamiento deliberado de manera despiadada, cruel y con gran dolor del atacado; es un acto de suma maldad en condiciones donde la víctima no puede defenderse cometiendose un crimen de lesa humanidad al ser un acto inhumano grave que en muchos casos se lleva a cabo por alguna retribución. Pero si hay alguno que aborrece a su prójimo y lo acecha, para levantarse contra él y lo hiere de muerte, y este muere, si huye a alguna de estas ciudades, entonces los ancianos de su ciudad lo enviarán, y lo sacarán de allí, y lo entregaran en manos del vengador de la sangre, para que muera, No se compadecerán de él; quitarás de tu pueblo la sangre inocente, y te irá bien. Deuteronomio 19:11-12. Es tan sagrada la vida humana, que, en casos muy graves de sevicia, es necesario la pena de muerte del homicida y cruel asesino.
Lo sagrado de la vida humana está en que si alguien mata, o peor aún, asesina a otra persona es como si de alguna manera, estuviera disminuyendo la presencia y los propósitos divinos de sobre la tierra, pues cada ser humano, en especial los nacidos de nuevo, poseen la esencia y presencia del Espíritu Santo en Cristo con grandes propósitos, YO hice al hombre y a la mujer semejantes a Mí. Por eso, si algún animal los mata a ustedes, ese animal también morirá; y si alguno de ustedes asesina a otra persona, también tendrá que morir. Génesis, 9:5-6. Vemos que para Dios es tan valiosa la vida humana que aún hace morir al animal que ataque a alguien y lo mate.
Violentar el principio de la vida se cobra como un bumerán, si alguno asesina a una persona por el motivo que sea, Dios lo condenará. Lo que dice la palabra de Dios es que, si alguno asesina a un semejante, también tendrá que morir como consecuencia de su acto perverso, Jesús dijo: Guarda tu espada en su lugar. Porque todo el que mata con espada, también a espada morirá, Mateo 26:52. Todo fue creado por Dios y para Él, por lo tanto, Vean ahora que YO, YO SOY EL SEÑOR, y fuera de mi no hay otro dios. YO hago morir y doy vida. YO hiero y YO sano, y no hay quien pueda librar de mi mano, Deuteronomio 32:39. Por lo tanto, la intención de este mandamiento es evitarnos caer en la grave iniquidad del asesinato y aprender a valorar en grado máximo la vida humana porque es un tesoro sagrado ante los ojos de Dios, Malaquias 3:17. Y el que toque para dañar a un ser humano, está tocando la niña de los ojos de Dios, Zacarías 2:8.
Tampoco se puede cobrar ni sentenciar el delito de asesinato con pena de muerte a la ligera, es indispensable comprobar el hecho con testigos y evidencias fidedignas, reales y verdaderas, Génesis 1:19 y Éxodo 29:11No pervertirás el derecho en el pleito. No acusen a nadie diciendo mentiras, ni condenen a muerte a la gente inocente y honesta, porque YO NO consideraré inocente al culpable, Éxodo 23:7. Por otro lado dice: Maldito el que recibe soborno para quitar la vida al inocente, Y dirá todo el pueblo, Amén. Deuteronomio 27:25.
Si asesinar a una persona es un pecado muy grave ante los ojos de Dios y que acarrea terrible juicio, ¡Cuánto más lo será un genocidio y los asesinatos en masa!  Los magistrados y gobiernos que imparten justicia, no solo tienen potestad de dar cadena perpetua a los homicidas, sino que también pueden ordenar la pena de muerte a aquellos que ciegan vidas con maldad, sevicia y sin justificación alguna, una vez se les haya comprobado tal atrocidad; los gobernantes tienen la responsabilidad de aplicar la pena de muerte sin estar infringiendo el Sexto Mandamiento, Jesús le respondió a Pilato: No tendrías ningún poder sobre Mí si Dios no te lo hubiera dado, El hombre que me entregó es más culpable de pecado que túJuan 19:11. Jesucristo le reveló a Pilato, que su poder para mandarlo a crucificar radicaba en la autoridad de la ley divina, aunque el Señor era Dios humanado, el gobernante tenía el poder de dictar la sentencia, que como bien lo sabemos, Pilato evadió su responsabilidad de hacer justicia al lavarse las manos, porque sabía que Jesús era Justo e inocente y no había cometido ningún delito, pero no hizo nada por evitar su muerte.
El apóstol Pablo también confirmó esta palabra al escribir: Los que gobiernan no están para atemorizar a quienes se portan bien, sino a los que se portan mal, Porque ellos están para servir a Dios y para beneficio del pueblo. Pero si ustedes se portan mal, ¡póngase a temblar!, porque la espada que ellos llevan no es de adorno. Ellos están para servir a Dios, pero también para castigar a los que hacen lo malo, Romanos 13:3-4. Dios es el supremo ejecutor de la justicia y de Él nadie escapa en su maldad, Génesis 38:7, Levítico 10:2.
Solo Dios tiene derecho sobre la vida humana, porque solo Él es el supremo ejecutor de la verdadera justicia, Él es la fuente de la vida, de la Ley y del Derecho, Génesis 38:7, Levítico 10-2. Es Dios quien da vida a todos, el aliento y todo el aire que la gente necesita. Y de un solo hombre creó todos los habitantes de las naciones de la tierra, Hechos 17:26b y 26a. Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ese templo es cada uno de ustedes mismos, 1 Corintios 3:17. Los nacidos de nuevo en Cristo Jesús hemos sido sellados con el Espíritu Santo para ser templos vivos portadores de su presencia, así que todo el que le quita la vida a un hijo de Dios, Dios hará que él mismo sea destruido en su propia maldad.
El Sexto Mandamiento no está puesto para determinar si la pelea en defensa propia es justa o está equivocada, todo acto de violencia que involucre pérdidas humanas es totalmente injustificable y reprochable delante del Autor y Dador de la vida, Los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hirió también a Sobac, general del ejército, quien murió allí, 2 Samuel 10:18David mató a muchos enemigos que hacían violencia y guerra a Israel, pero fue algo condenable por Dios, por esa razón YHWH lo descalificó para no construir el templo que es un lugar santo, Tú has derramado mucha sangre, y has hecho grandes guerras; por lo tanto, no edificarás casa a Mí nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de Mí, 1 Crónicas 22:8.
Es mejor que sea Dios quien determine las estrategias para que los perversos caigan en su propia maldad y desciendan al hoyo que ellos mismos han cavado, La autodefensa o defensa propia no es para quitar la vida, sino el uso de una fuerza mínima para neutralizar y paralizar al atacante, sin privar a nadie de su valiosa vida que costó el sacrificio y la sangre de Cristo en la cruz por amor a nosotros, Juan 15:13-14.
Un asesino es enemigo de Dios porque ha ignorado y pasando por alto la autoridad y soberanía divina colocándose como homicida al tomar la ley en su mano con perversión e injusticia, por eso Jesús dijo:  Ustedes son hijos de su padre el diablo; ustedes le pertenecen a él y tratan de hacer lo que él quiere.  El diablo ha sido un asesino desde el principio. No se mantiene en la verdad. Cuando habla, dice mentiras porque es padre de mentira, Juan 8:44. Quitar la vida a una persona es un atentado directo contra el Evangelio y el acto redentor de Cristo, que vino a darnos vida, y vida en abundancia. Juan 10:10. Todos estamos llamados a ser amables, valorar y respetar la vida en sumo grado. Amén.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.                                                                                                                                                       

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