SÍNTESIS-PRINCIPIOS DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS

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SÍNTESIS FINAL, PRINCIPIOS

CONTENIDOS EN LOS DIEZ MANDAMIENTOS

Ustedes guardarán mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales, obedeciéndolos el hombre, vivirá por ellos. YO YHWH, Levítico 18:5.
Dichosos los que atienden a tus testimonios, y con todo corazón los buscan; pues ellos andan en tu camino y NO hacen iniquidad; por eso tu encargaste que sean obedecidos tus mandamientos, Salmos 119:1-4.
Prestar atención y obedecer los Diez mandamientos es la forma ideal de rescatar la vida y la moral para minimizar la crisis social mundialmente afectada por la maldad y las tinieblas, en medio de la cual el ser humano se debate entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Dios siempre ha estado preocupado por el bienestar de todos, Él nunca nos ha abandonado a la suerte como muchos se imaginan mirando la barbarie que afrontamos día a día, nuestro dolor también le causa dolor al corazón de Dios; la crisis de principios y valores, en gran medida se debe a que el ser humano se ha olvidado de cumplir los fundamentos bíblicos dados por el Creador.
Los Diez Mandamientos no solo fueron para el pueblo antiguo, son también para nosotros, el día de hoy y hasta el fin de los tiempos. Las instrucciones y enseñanzas del Eterno son para darnos vida, para guardarnos del mal y preservarnos de la iniquidad maligna que tanto daño ha causado a la humanidad y sigue robando bendiciones; guardar los mandatos divinos nos provee libertad, calidad moral y sabiduría para movernos con orden y organización en la sociedad proveyendo paz, justicia, unión y afecto respetuoso en toda la raza humana, Les di mis mandamientos y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre vivirá si los cumple, Ezequiel 20:11.
Como ya se dijo, los mandamientos de Dios no se quedan en una lista de prohibiciones ni negaciones que nos impidan disfrutar y vivir plenamente, todo lo contrario, cada uno de ellos lleva implícito un enorme contenido del amor de Dios para los suyos; lo hermoso está en obedecer y guardar los estatutos divinos para ser protegidos y convertidos en personas virtuosas y sabías que iluminan paso a paso: vivir las instrucciones de Dios nos permite transmitir su presencia con pureza e integridad, haciendo que el cosmos responda al orden divino, pues es el mismo SEÑOR quien trabaja a través de sus templos vivos y santos que somos tú y yo, Respondiendo Jesús le dijo: El que me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él, Juan 14:23.
La iniquidad que destruye vidas, familias y naciones, consiste precisamente en violentar, ignorar, desobedecer y trasgredir los Diez Mandamientos, como nos enseña el libro de Malaquias, por lo cual el Salmista clama continuamente anhelando guardar los mandamientos de Dios en Salmos 119.
La iniquidad ha hundido en la deshumanización a los que cometen toda clase de corrupción en los gobiernos, llevando a la delincuencia organizada, la violencia, la anarquía, los asesinatos, los robos, las difamaciones, las masacres, la perversión, el atropello y abuso a niños y mujeres, el derrumbe de la familia, el desmoronamiento de la sociedad, el fraude en los negocios y empresas, el robo con altos intereses en las entidades financieras que enriquece a un puñado y empobrece a la multitud; la desinformación en los medios, la manipulación de la verdad, la falsedad que pulula en todo lugar y muchas cosas más que tienen sumida a la humanidad en injusticia y muerte; toda esta maldad y delitos se podrían evitar enormemente, si todos conocieran al Creador, lo que Él dice, aconseja, piensa y enseña; si todos recibieran su instrucción habría mejor vida sin traspasar los límites.
Dios es la mayor autoridad para dirigirnos, guiarnos y enseñarnos a vivir en amor, bondad, pureza, rectitud, misericordia e integridad, Él nos planeó sabiamente para hacer cosas grandes, buenas y excelentes que beneficien a toda la humanidad y el universo, Juan 14:12.
Por lo tanto, es importante conocer y mantener nuestra voluntad en la observancia de los mandatos divinos que nos evitan tantos males. Hay un motivo, una razón de ser y un contenido extraordinario en cada uno de los Diez mandamientos, aunque en realidad la biblia contiene 613 mandatos divinos.
1. En el Gran Mandamiento, Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:4-5, Mateo 22:37, Lucas 10:27, Marcos 12:30, el Eterno nos enseña a establecer prioridades y orden en nuestra vida sobre la base de espiritualidad enfocada en Dios. La intención del Gran Mandamiento, es evitar que caigamos en la iniquidad de la incredulidad, el desamor y la frialdad de la injusticia a causa de la apatía, el odio y la indiferencia a Dios. Él es quien nos conduce al amor verdadero, porque Él es amor, porque no les escribo un mandamiento nuevo, sino el que es verdadero en Él y debe serlo también en nosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. Pero el que dice que está en luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas, 1 Juan 2:8-9.
2. En el Primer mandamiento, No tendrás otros dioses delante de Mí, Éxodo 20:3, Deuteronomio 5:7, el Amado Dios nos enfoca en el principio de fidelidad y entrega genuina al Creador; la intención de este mandato es evitar que caigamos en la iniquidad de la idolatría, la brujería, el ocultismo y la adivinación que fomentan la religiosidad infiel y las falsas doctrinas que sirven a dioses paganos. El Eterno quiere que aprendamos a ser leales y consagrados al único Dios vivo, real y verdadero, desde una perspectiva espiritual que debe materializarse en hechos concretos de piedad y bondad en legítima adoración con nuestra vida; lo cual impide al enemigo y sus secuaces que roben nuestra fe y confianza en nuestro Creador y Salvador, Porque prevaricó el pueblo y han cometido abominación; porque profanaron el santuario de YHWH que Él amó, y se casaron con hijas de dioses extraños, Malaquías 2:11.
2.1. En el Segundo Mandamiento, No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque YO SOY Jehová tu Dios, fuerte, celoso…Éxodo 20:4-6.
Este mandato nos enfoca en el principio de legitimidad y autenticidad en la devoción y adoración al Único, santo y fiel, Dios nos alerta contra la iniquidad de la religiosa idolatría que fabrica ídolos humanos y objetos que suplantan la persona de Dios y el lugar santo, todo lo cual es una forma de brujería que da lugar a la santería y la magia que conllevan hechicería, ocultismo, encantamiento, ilusionismo, seducción y fascinación maligna, pues detrás de cada imagen idolátrica se mueve un demonio, causando gran tropiezo a las almas para no recibir la verdad del evangelio, robando la adoración legitima al Creador y la comunión personal con nuestro SEÑOR y Salvador, impidiendo que miles sean salvos y haciendo que sus vidas terminen en tragedia y oscuridad como le ocurrió a Saúl por acudir a la adivina de Endor, 1 Samuel 28:3-25.
La intención del Primero y el segundo mandamiento, es además resaltar la naturaleza espiritual de Dios para adorarlo como Jesús lo afirmó en Juan 4:24, por lo tanto, lanza juicio contra la idolatría y el materialismo del mundo sin Dios. Ustedes ofrecen pan inmundo en mi altar…y todavía preguntan en qué me han deshonrado…YO no tengo complacencia en las ofrendas que me traen de su mano, Malaquías, 7-10.
3. En el Tercer Mandamiento, No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano, Éxodo 20:7, Levítico 19:12 y Deuteronomio 5:11, contiene el Principio de Reverencia y respeto al nombre santo de Dios; la intención de este mandamiento es apercibirnos a mantener conciencia de la presencia eterna y real de Dios en nuestras vidas para evitar  que caigamos en la iniquidad de la mentira y el engaño de la blasfemia, la apostasía, la falsa piedad y mentirosa adoración a Dios de corazones alejados de su presencia, ya que tomar el nombre de Dios en vano es como adorar a un dios extraño lo cual es maldad e idolatría que trae condenación, Porque si no oyen, y no deciden de corazón honrar mi nombre, ha dicho YHWH de los ejércitos, enviaré maldición sobre ustedes, y maldeciré sus bendiciones; y ya las he maldecido, porque no se han decidido de corazón a honrarme, Malaquias 2-3.
Este mandamiento condena la mentira y el engaño que producen injusticia al usar indigna e inútilmente el nombre de Dios, cualquier sea el caso. Este mandamiento condena la vaciedad de los cultos y las ceremonias llenas de formalismo pero sin espiritualidad verdadera a Dios y sin santidad, verdad ni justicia.
4. En el Cuarto Mandamiento, Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es reposo a YHWH tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu sirvo como tú, Éxodo 20:8-11 y Deuteronomio 5:12-14.
Trata lo relacionado al tiempo que dedicamos a Dios y sacamos para el descanso; nos enseña el principio de la Mayordomía del Tiempo, alertándonos contra la pérdida de tiempo para evitar que estemos ociosos en cosas inútiles que no edifican; nos exhorta a hacer cambios provechosos que nos consagren a Dios sin ser perezosos, sino diligentes, organizando prioridades y ordenando nuestra vida diaria en torno a la presencia de Dios; Dios es y debe ser el centro y razón de ser de nuestra vida y todas nuestras actividades, Porque el Señor es fuego purificador, y como jabón de lavadores. Él se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los sacerdotes de su pueblo, los afinará como el oro y como la plata, para que traigan ofrenda en justicia, Malaquías 3:2.3.
5. En el Quinto Mandamiento, Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da, Deuteronomio 5:16 y Éxodo 20:12. Nos enfoca en el principio del respeto, consideración, estima y valor a la autoridad, empezando desde el hogar, y que al cumplirlo promete vida larga para los hijos que dignifican a sus padres y a su familia; la intención de este mandamiento es que aprendamos a someternos a la autoridad, considerando la edad, la experiencia, el amor y el lugar de honor de quienes nos dan la vida, nos educan, nos forman y nos gobiernan, y que evitemos la iniquidad de la rebelión y el pecado de ingratitud y altanería en que cayó satanás al querer ser como Dios: al mismo tiempo El Padre nos enseña que seamos imitadores de su Hijo que se sometió a la voluntad del Padre llevando a cabo su misión redentora, Hijos obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo delante de Dios, Efesios 6:1.
Cuando honramos a nuestros padres y obedecemos a las autoridades puestas por Dios, aprendemos a ser humildes y dependientes de Dios como servidores de su reino y los semejantes, Y haré volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres; no sea que YO venga y hiera la tierra con maldición, Malaquias 4:6.
6. En el Sexto Mandamiento, No asesinarás, Éxodo 20:13, Deuteronomio 5:17. No atentarás contra la vida de tu prójimo…Levítico 19:16b. Mateo 5:21-22. Contiene el principio más sagrado que es de la vida. La intención de este mandamiento, es un imperativo a respetar, valorar y apreciar la vida humana en todas sus dimensiones, para que evitarnos la terrible iniquidad del homicidio. luchando por amar, defender y cuidar la vida humana como un tesoro, porque cualquiera que toca a alguien para dañarlo, toca la niña de los ojos de Dios, Zacarías 2:8 y Deuteronomio 27:25.
El que destruya la vida de un hijo de Dios, el tal también será destruido igual. Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ese templo es cada uno de ustedes mismos, 1 Corintios 3:17. Los nacidos de nuevo en Cristo Jesús hemos sido sellados con el Espíritu Santo para ser templos vivos portadores de su presencia, así que todo el que le quita la vida a un hijo de Dios, Dios hará que ese asesino sea destruido en su propia maldad.
7. En el Séptimo Mandamiento, No cometerás adulterio, Deuteronomio 20:18 y Mateo 5:27-28, encierra el principio de Unidad cuando Dios dijo: el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán una sola carne, Génesis 2:2, Marcos 10:7-9 y Efesios 5:31. El SEÑOR le recuerda al pueblo la unidad de la pareja cuando les ordena NO cometer adulterio, Él está diciendo: recuerden lo que les dije al principio cuando cree la primera familia, sean UNO, consérvense juntos y en familia siendo fieles el uno al otro para que sus hijos tengan confianza en la vida y todos sean edificados por la fe en Mí, su Creador.
El mandato de NO cometerás adulterio es un sentido extensivo de principios eternos de santidad a Dios, lealtad de la familia y fe a las promesas de Dios para preservación del matrimonio, cuidado de la vida, unión en el hogar y seguridad social para finalmente ser salvos, ¡Que extraordinario es nuestro Dios! Él siempre nos premia con paquetes completos, ¡Que todos me busquen y me miren para que sean salvos, porque YO SOY Dios; y no hay otro! Isaías 45:22.
8. En el Octavo Mandamiento, No Robarás, No hurtarás, Éxodo 20:15, Levítico 19:11 y Deuteronomio 5:19. Es el más interesante porque contiene a todos los demás mandamientos. ¿Por qué?
Porque tener dioses ajenos y venerar ídolos es robarle la gloria a Dios, tomar el nombre de Dios en vano es robar gloria y reverencia, no tomar tiempo para Dios ni para nuestro descanso es robar lo que le pertenece a Dios y privarnos del disfrute de saber vivir; no honrar a los padres es robar la dignidad de la familia y la obediencia a los padres; asesinar o matar es robarle la vida a un semejante, adulterar es robarle el cónyuge al prójimo, dar falso testimonio es robar el buen nombre y la honra a otro semejante y codiciar es la intención de robar algo que le pertenece al vecino y así sucesivamente, todo lo cual es falta de amor y desconocimiento de Dios. Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con obras y de verdad 1 Juan 3:18.
La intención de este mandamiento es evitar que caigamos en la iniquidad del robo y el latrocinio para que no seamos llamados ladrones, sino que aprendamos honestidad y respeto a todo lo que le pertenece a otro, para así hacer justicia y fomentar el progreso honrado, honesto y juicioso en todas nuestras acciones y momentos de la vida.
9. En el Noveno mandamiento, No dirás falso testimonio contra tu prójimo mintiendo, Éxodo 20:16, Deuteronomio 6:20, contiene el principio de verdad que nos alerta a no caer en el engaño de la falsedad, Por lo tanto, la intención de este mandamiento es protegernos contra la iniquidad de la mentira, evitar hacer falsos juramentos que pongan en juego la integridad propia y la ajena y que aprendamos a no hacer promesas que no podamos cumplir, para que seamos verdaderamente sinceros e íntegros, viviendo en verdad, justicia y confiando unos en otros.
10. En el Décimo Mandamiento, No codiciarás ni desearás nada de la casa de tu prójimo…ni cosa alguna de tu prójimo, Éxodo 20:17, Levítico 18:20, Deuteronomio 5:21, Romanos 13:9; que contiene el Principio de Contentamiento, nos conduce a un estado interno y espiritual de satisfacción desde el alma experimentando aceptación con lo que somos y tenemos según la provisión divina; Dios nos enseña a ser agradecidos y evitar la queja del descontento, así no habrá lugar para la codicia ni la avaricia, sino reconocimiento a Dios en todo tiempo sin importar las circunstancias ni el estado de las cosas, Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento, 1 Timoteo 6:6.
Dios cierra con broche de oro el Decálogo, porque en el Décimo Mandamiento está la raíz de todos los males tratados en los mandamientos anteriores; Por lo tanto, la intención de este mandamiento es evitar que caigamos en la iniquidad de la codicia y avaricia, que acarrea muchos males debido a la insatisfacción y la murmuración contra Dios, para que aprendamos a ser humildes y sencillos con el amor y la provisión de Dios, que siempre nos da lo que realmente necesitamos.
Atender a los Diez mandamientos es la forma ideal de rescatar vida y moral, para minimizar la crisis social mundial en la cual se debate el ser humano. Dios siempre ha estado preocupado por el bienestar de todos, Él nunca nos ha abandonado a la suerte como muchos se imaginan, debido a la barbarie que impera en el mundo, nuestro dolor también le causa dolor al corazón de Dios; la crisis de principios y valores, en gran medida se debe a que el ser humano se ha olvidado de cumplir los fundamentos bíblicos dados por el Creador.
Todos deben conocer los mandamientos y fundamentos dados por Dios en la Biblia, para que sean una realidad en el corazón humano. La Biblia es la voz de Dios que produce fe, esperanza y seguridad para salvación; la humanidad debe volver en sí y buscar a su Creador para que pueda darse la oportunidad de un mañana mejor y un futuro promisorio, que solamente se valida y se hace una firme realidad a la luz de las Escrituras.
La realidad del corazón humano anhela existir, coexistir y convivir en armonía, unidad, paz y libertad, porque todos somos seres de carne y hueso, todos sentimos, todos amamos, todos tenemos una familia, todos soñamos, todos nos necesitamos unos a otros. No se puede seguir fuera de los amorosos planes del Padre, ni lejos de su presencia ajenos a sus instrucciones tratando inútilmente de llenar el vacío interior con cosas que no nos pueden saciar, solo Cristo satisface y llena el alma, Jeremías 33:6-8. Amén.

Mg. MEHC, Hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.

 

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