¡MUJERES VALIENTES Y DE GRAN HONOR!

GUERRERA

¡MUJERES VALIENTES Y DE GRAN HONOR!

Y serás corona de gloria en las manos del Señor; y diadema real en la manos del Dios tuyo, Isaías 62:3-4.
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?… Proverbios 31:10-31.
A traves de la Biblia vemos que cada mujer que se dispuso para Dios, en su contexto y en su momento, pudo ser un instrumento de gloria y un ejemplo para muchos; hoy también podemos ser mujeres valientes, guerras de honor y poder en las manos del Varón de guerra si nos rendimos en santidad para depender de nuestro Creador y Salvador; nuestra confianza y fortaleza para enfrentar y vencer todo mal vienen de nuestro Capitan Vencedor en la guerra, Jesucristo,  el Hijo de Dios, nombre de poder y victoria ante el cual huyen las potestades. Su poderío, grandeza y magnificencia en la profundidad de su amor son nuestro escudo; con Él marchando al frente podemos impactar vidas y hacer temblar hasta el mismo infierno bajo el fuego de su Santa Presencia llenando nuestro ser, salvando almas y dejando huella de amor con nuestro testimonio y ejemplo, Hechos 1:8.
Mujeres de Dios, mujeres de honor, cuán hermosas recompensas te esperan en las manos del Eterno Rey. Tú que lo amas, tú que le sirves, tú que enseñas y predicas con tu vida, tú que oras, intercedes, obedeces sus mandamientos y vives en su voluntad, eres tan fuerte como una espada y tan tan delicada como un lirio del alba donde el rocío de la gracia divina se ha derramado sobre ti para que brilles como cristalina diadema, como tenue y dulce brisa que refresca el sombrío y mustio camino de este mundo. Cumplamos conforme a la palabra de Dios nuestros roles de madres, hijas, hermanas, esposas, suegras, tías, primas, sobrinas y amigas, sujetas al señorío de Cristo con el poder de su Espíritu y la espada de la palabra a traves de un evangelio vivo, activo, visible y transformador, Hebreos 4:12.
El Señor todopoderoso nos ha dejado ejemplo en la Biblia con mujeres de fe, temerosas de Dios, valientes, esforzadas, sabias, prudentes, virtuosas y de honor para que como bellos instrumento, tengamos buen concepto delante de Dios y de los hombres, Romanos 12: 1 y Tito 2:11-13. Testimonio como el de…
Como el de Eva, con la certeza de ser creada por Dios para dar vida, madre de ejemplo, femenina y delicada conservando el diseño original de la mujer compañera que permanece junto a su marido para engendrar y dar a luz la raza humana con el privilegio de ser esposa y madre y presevar honor al nombre de su Creador, Génesis 2:24-25 y 4:1.
Como Sara, Mujer fuerte y encantadora en quien Dios derramó su gracia como un retrato de esperanza, haciéndola mujer de fe y alto rango en un ejemplo de sujeción, respeto y respaldo a su esposo mereciendo ser llamada princesa y  agradando a Dios con su paciente fe y perseverancia en la promesa, escogida para ser portadora de una gran esperanza en la genealogia de donde vendría el Mesías prometido,  y que por el poder amoroso del Creador convirtió su esterilidad en gran fertilidad, llegando a ser madre de naciones, Génesis 18:12 y 1 Pedro 3:6.
Como Rebeca, mujer hogareña de gran belleza interior que exhibia sencillez de espíritu, atenta y dadivosa y dispuesta a servir; una piadosa mujer que aprendió la hospitalidad y estaba lista para ayudar a su prójimo. Mujer osada y valiente para tomar un reto y correr el riesgo de acepar el compromiso serio del matrimonio, dejándose guiar por Dios para cumplir sus propósitos al convertirse en esposa de Isaac para seguir llevando a cabo el progreso de la genealogia Mesiánica con su fe obediente en Dios y sus principios. Génesis 24:15-21 y 25:22-23;
Como Raquel, mujer bella y de atractiva personalidad, de modales delicados, refinados y discreta para vestirse; mujer mansa y obediente, de alto grado femenino y con un gran sentido maternal llegando al punto de dar su propia vida por uno de sus hijos; impresionaba y conquistaba a su esposo Jacob con el permanente cuidado de su persona y belleza, manteniendo así vivo el amor de su marido hasta el día de su muerte; Raquel formó parte de la genealogía del Mesías. Génesis 29 y 35;
Como Lea, mujer delicada y abnegada que aunque sufrida, rechazada y despreciada, logró con su fe ser reconocída, al adorar a Dios cada vez que daba a luz un hijo y dándolenombre a cada uno un nombre que recordaba las misericordias del SEÑOR; fiel a su Creador y a su marido a quien amó sinceramente a pesar de todo, fértil y escogida por Dios para engendrar las dos tribus más grandes de Israel, Leví y Judá de donde nacería el Mesías. Génesis 29:31-35.
Como Tamar, una de las abuelas de Jesús, mujer luchadora y persistente frente a la vida, su inteligencia y decisión para defender su dignidad y resaltar el valor de la palabra, arriesgó su moralidad resaltando su fidelidad a su amor materno para obtener descendencia y vencer la vergüenza con el perdón dando origen a la tribu de Judá raíz del Mesías, es un ejemplo de mujer al servicio de la vida, Génesis 38:11-30;
Como Fua y Sifra, dos mujeres hebreas que arriesgaron sus vidas desobedeciendo las órdenes genocidas de faraón sin dejar morir los niños judíos al nacer; aunque eran esclavas decidieron obedecer primero al Dios de Israel para defender la vida de los recién nacidos hebreos. Éxodo 1:15-22.
Como Jocabed madre de Moisés, mujer maravillosa que representa al Dios glorioso con su bondad, digna de imitar, madre de Moisés, mujer valiente y atenta para vivir en tiempos de dura aflicción, que con su creatividad, sabiduría, inteligencia y fe, protegió, preservó la vida y educó  a Moisés, el príncipe libertador de Israel para que se cumplieran los planes del Todopoderoso, Éxodo 2:1-10.
Como Rahab, mujer que era pecadora e idólatra, pero que tuvo fe para hospedar a los enviados de Dios salvándoles la vida y escondiéndolos de sus perseguidores, y por amor y entrega a su familia colaboró con los enviados de Dios para la caída de los enemigos del pueblo de Israel; fue salvada y justificada por Dios, gozándo el privilegio de emparentar en la línea geneálogica de la cual más tarde naceria el Mesías Rey. Josué 2,  Mateo 1:5-6 y Hebreos 11;31.
Como Débora, Mujer espiritualmente poderosa, heroina determinada y de valor en el SEÑOR, Juez, profetiza y guerrera valiente; gran estratega de autoridad que aconsejaba al pueblo en dependencia al Eterno dirigiendo los soldados a la guerra y trabajando junto a su comandante de fe, Barac; ella guiada por el Eterno tuvo el reto y la responsabilidad de dar la señal y la orden final en la batalla contra el enemigo, trayendo la victoria para su pueblo, al conducir a la victoria que acabó con el sanguinario enemigo cananeo Sísara  Jueces 4:4-14.
Como Jael. Una mujer desconocida por todos pero conocida por Dios, su nombre significa cabra montes dando la idea de alguien útil y ágil que frannquea peñascos de oposición.  Desde su rol de ama de casa, Dios la escogió como valiente heroina para defender a su pueblo y derrotar la figura espiritual más poderosa de su tiempo; aunque no era israelita, era descendiente de Abraham con Cetura. Aprendemos de su arrojo y coraje para enfrentar al cruel y opresor enemigo de Israel hasta destruirlo del todo, Jueces 4:21-24. Jael era una mujer inteligente y aguerrida, heroina anónima que destruyó a Sísara comandante militar del malvado rey Jabin; vió la oportunidad de la victoria, destruyó al enemigo y marcó la libertad para su pueblo rompiendo asi los yugos de la tiranía y la injusticia, para que se cumpliera la palabra de Dios dada a traves de la profetiza Débora, Jueces 9:53.
Como Abigail, una bella joven, inteligente y sensata; mujer de fe, ágil pacificadora que con su pronta accion evitó que el rey David hiciera justicia por su propia mano contra el malvado y cruel Nabal, saliendo rápidamente a apaciguar los ánimos y solucionando el conflicto, reconcilió e hizo la paz al pedir perdón al rey en nombre de su marido por la afrenta que Nabal hizo a David y sus valientes después de haberle ellos servido cuidando su ganado de los ladrones y merodeadores; ella misma atendió y sirvió al ejército de David, y después de morir Nabal, Abigail llegó a ser esposa del rey David, 1 Samuel 25:23;
Como Rizpa, Una valiente madre que con su amor sacrificial parecido al de Dios por sus hijos, estuvo seis meses protegiendo los cuerpos muertos de sus vástagos para que ni las fieras ni las aves de cielo los despedazaran ni devoraran, hasta que recibieron la misericordia de una honrosa sepultura, por lo cual el rey David valoró su amor de madre enterrando dignamente a sus hijos. 2 Samuel 21:10-14.
Como Rut, mujer ejemplar y de excelente bondad amorosa, que aunque no conocía al Dios de Israel, el cariño por su suegra Nohemí la movió a protegerla escuchando y obedeciendo sus sabios consejos de madre, decidiéndose a andar con Dios; puso su fe en acción trabajando con esfuerzo en el campo de Booz para obtener sustento y bendición en el cuidado de su suegra como si fuera su propia madre. Con su bondad, lealtad y entrega decide seguir el bien, la verdad y la justicia, ayudando a la restauración de la familia, aceptando los principios de Dios de las costumbres hebreas, y llegando a ser parte de la genealogia de Jesucristo; después de haber sido mujer gentil  se convierte a la fe para llegar a formar parte del pueblo del Dios vivo y verdadero, Rut 1:16.
Como  Ana madre del profeta Samuel. Que como el Padre con su Hijo Jesucristo, ofreció su hijo a Dios; aunque era una mujer esteril, su fe persistente la hizo clamar en oración y humillación de espíritu hasta dar a luz al gran profeta cuando la palabra de Dios escaseaba: sacrificó su amor de madre ofreciendo su primer hijo al servicio de Dios en el templo y lejos de ella, dejándolo al cuidado del sacerdote Eli para ser educado en los caminos de Dios; una mujer que con su piedad y mansedumbre soportó el dolor y la humillación de su opresora Penina, venciendo su afrenta en Dios y alcanzando su milagro de maternidad por su fidelidad y cumpliendo su promesa al Señor entregando su hijo para consagración y gloria del Eterno, 1 Samuel 1.
Como la viuda de Sarepta, que con su fe confió, trabajo y actuó a pesar de todo, no mirando las circunstancias sino creyendo a la voz de Dios dada a traves del profeta Elías, obedeció, sirvió y bendijo  al profeta de Dios con su escaso alimento más alla de sus fuerzas, en esperanza y contra esperanza con lo poco que tenía, y pudo gozar del milagro de la multiplicación y la provision del aceite para pagar las deudas que dejó su esposo, ganando sustento por mucho tiempo para ella y su hijo, 1 Reyes 17:8-24.
Como Hulda, Una mujer de buena reputación y distinguida en el pueblo, guardaba la vestimenta del rey, era mujer de fe, conocedora de Dios y su palabra, por lo cual pudo certificar al rey Josías la originalidad y legitimidad del libro sagrado de la ley que encontraron entre las ruinas mientras reparaban el templo; profetizó la ruina del pueblo a causa del abando a la palabra de Dios; era una mujer de autoridad con la sabiduría de Dios para discernir y aconsejar espiritualmente al rey acerca del plan correcto para vencer al enemigo,  por lo tanto fue un instrumento liberador y dirigente en la guerra contra la tiranía del malvado rey Manases, 2 Reyes 22:14-20.
Como Ester o Hadasa, una joven hebrea de gran inteligencia y valentía que con espíritu de gran estratega y osadía de guerrera arriesgó su vida para salvar a su pueblo del primer holocausto judio cuando el malvado Amán ordenó la muerte de todos los hebreos; ella organizó a todos sus compatriotas para hacer ayuno por tres dias para hallar gracia y abogar por la liberación de su pueblo de la sentencia genocida de Aman; se presentó ante el rey Asuero conocido como Jerjes cuando era no era su tiempo ni había sido llamada, pero sabia que estaba respaldada por Dios para salvar a toda una nación; con su gesto resuelto y su firme valor obtuvo la libertad y la vida para todos los judios de su tiempo, destruyendo así los malvados planes del yugo amenazador del  cruel Amán que terminó en la horca, Ester 4:16-17. Ester es un buen ejemplo de humildad, obediencia y sumisión bajo la educacion y  dirección de Mardoqueo, sabía que Dios estaba con ella para guardar su vida de las acechanzas de los enemigos.
Como la mujer del flujo, un mujer sufrida y azotada por la enfermedad que gastó todo su dinero en médicos sin lograr ser sanada, hizo asombrar al Mesías con su profunda fe en Él, su persistencia y su gran sentido de lucha, abriéndose paso entre el obstáculo de la multitud hasta alcanzar su tan ansiado milagro de sanidad siguiendo al Mésias por donde Él iba hasta que logró tocar el borde de su manto, siéndo totalmente libre de su azote ante el asombro del Maestro, Marcos 5:24-26;
Como la mujer sirofenicia que tuvo gran fuerza y humildad para vencer la cultura discriminante de su época, logró mantenerse a flote ante las palabras retadoras del SEÑOR que intentaba desarrollar su fe, tocó el corazón del Señor Jesucristo con su seguridad y con confianza en Él porque reconoció su autoridad y adoró intercediendo con vehemencia por la liberación de su hija endemoniada hasta lograrlo, su tesón y fuerza interior ante el Rey de reyes hizo que fuera admirada por su fe firme en Él para recibir su milagro y las maravillas de la gracia celestial, Marcos 7:24-30.
Como la mujer del frasco de alabastro, una mujer con un relato de fe especial por su corazón de adoradora que mostró su amor por Jesucristo, al rendirse a sus pies y ungirlo con su perfume a pesar de las críticas, los obstáculos, las burlas y el rótulo de pecadora, recibiendo a cambio el perdón de sus pecados y el reconocimiento de Jesús ante la sinceridad de su alma y su arrepentido corazón, mereciendo el honor de ser recordada en las Escrituras hasta hoy, Marcos 14:3-9
Como María o Miriam, madre del Cristo Redentor, una mujer de fe, humildad y confianza en Dios para recibir sin cuestionar la promesa y el privilegio de ser la madre del Salvador, ella con pobreza de espíritu reconoció a Jesucristo como su Salvador, Lucas 1:47; con su  abnegación y paciencia Miriam aceptó la voluntad del Padre para obrar en su Hijo la misión redentora, soportando el agudo sufrimiento del sacrificio y muerte de Jesús, se mantuvo fiel durante toda la vía dolorosa de la cruz, aceptando la necesidad de salvación tanto para ella como para la humanidad a expensas de su propio dolor de madre; su alma fue traspasada por la espada de la angustía y la agonía para que pudieran ser revelados los pensamientos de muchos corazones, Lucas 2: 35;
Como Elizabeth madre de Juan bautista, Lucas 1:5-80, mujer ejemplar esposa del sacerdote Zacarías que se mantenía en la presencia del Eterno, y aunque era estéril permanecía alegre, dinámica e irreprensible en el servicio del templo junto a su esposo; fue la primera mujer que por su fe genuina reconoció a Jesús como el Cristo hecho carne, incluso antes que la propia María (Miriam), Elisabet a pesar de su esterilidad y avanzada edad tuvo fe y paciencia para esperar ser mamá del pregonero del bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, preparando así el camino para la aparición del Mesías prometido que se revelaba a su pueblo; Elisabet una mujer comprometida con Dios y llena de gozo recibió la revelación del advenimiento del Mesías Rey al ver el vientre embarazado de su prima confirmando Dios su fe al brincar su hijo Juan en su vientre. Así disfrutó de la bendición de ser madre en su avanzada edad por su fe inquebrantable y su espíritu humilde y manso, Lucas 1:41-42.
Como Ana la profetisa, Una mujer que dedicó toda su vida a la oración después de su temprana viudez; su belleza espiritual para servir al Señor día y noche en el templo todo el tiempo de su peregrinaje terrenal; hasta su avanzada edad estuvo esperando con fe la llegada del Salvador, lo cual le mereció la recompensa divina de tenerlo entre sus brazos para bendecirlo con gran gozo desbordándose en alabanzas y agradecimiento al Todopoderoso; Ana con su paciencia nos ofrece la sabiduría de saber esperar en Dios, ella es un gran ejemplo hoy contra la inmediatez y los procesos de Dios en nuestra vida, Lucas 2:36-38.
Como María Magdalena, Una mujer en el círculo cercano al Salvador debido a su fervor y fidelidad a Dios, era rica pero dejó todo por seguir al Maestro quien la liberó de los demonios; de allí brotó su lealtad, agradecimiento y generosidad para servir con sus bienes al sostenimiento del ministerio del Señor Jesucristo acompañándolo por toda la vía dolorosa; luego ayudó en los preparativos para el embalsamiento del cuerpo del SEÑOR, y aunque los discípulos huyeron asustados, María Magdalena permaneció fiel hasta el final; fue también una de las primeras en ir al sepulcro para esparcir especies sobre el cuerpo del SEÑOR, y luego correr a ser la vocera de las buenas nuevas de la resurrección de nuestro Salvador, Mateo 28:1-15 y Lucas 8:1-3.
Como Miriam, o María de Betania, hermana de Lázaro y Marta, la mujer del frasco de alabastro con un relato de fe especial que con su corazón de adoradora mostró su amor por Jesucristo al rendirse a sus pies para ungirlo con su perfume de gran precio a pesar de las críticas, los obstáculos, las burlas y el rótulo de pecadora, recibiendo a cambio el perdón de sus pecados y el reconocimiento de Jesús ante la sinceridad de su alma y su arrepentido corazón, mereciendo el honor de ser recordada en las Escrituras hasta hoy, Marcos 14:3-9. Una mujer desprendida de lo material que derramó su alma ante su Salvador a quien hospedó, atendió y se sentó a sus pies para escuchar con atención sus mensajes cargados de amor, sencillez y sabiduria, olvidándose del mundo y de sí misma. Ella estuvo presente en la resurrección del Mesías. Lucas 10:38-42.
Como la mujer Samaritana, Antes de conocer al SEÑOR no fue modelo de mujer, pero en su encuentro con Jesús en el pozo, mostró su pobreza espiritual para reconocer su necesidad de Dios, abandonar su pecado, recibir a Jesús como Salvador, y ser transformada por su palabra y testimonio, haciéndose luego predicadora de las Buenas Nuevas, ganando a toda su nación para Cristo, Juan 4.
Como Dorcas, también conocida como Tabita, era una mujer virtuosa inspirada por Jesucristo, que abundaba en buenas obras de misericordia, dedicando su vida a coser ropa para los pobres; era una discípula dispuesta y dedicada al servicio para bendecir y dar a otros: Dorcas murió y las mujeres lloraron ante Pedro mostrandole todas sus costuras y lo que representaba su perdida, por lo cual Pedro oró y ella fue resucitada, así ella continuo su ministerio de misericordia; Dorcas es un ejemplo hoy para la Iglesia en su vocación para mitigar el dolor y la necesidad de los hermanos necesitados, Hechos 9:36-43.
Como Lidia, una mujer griega e influyente convertida al cristianismo, adoradora de Dios, exitosa y muy respetada en sus negocios; poseía una gran fe para servir a Dios hospedando a los misioneros; temerosa de Dios y primera anfitriona en la obra evangelizadora de los discípulos, muy atenta para escuchar el evangelio; exitosa vendedora de púrpura que a pesar de arriesgar a su propia familia, alojó a Pablo y a Silas en su casa; juntaba a sus amigas para orar cada día, ella es hoy nuestro ejemplo para enseñarnos a aprovechar el tiempo y nuestros recursos en la obra redentora para la gloria del Padre, la extensión de su reino y salvación de las almas, Hechos 16:13-15 y Hechos 28:30.
Como Priscilia, una profesora, amiga, y compañera talentosa del apóstol Pablo en el ministerio; con su obediencia y mansedumbre para ejercer el ministerio junto a su esposo, era desprendida de los bienes materiales, y los compartia con sus vecinos; su casa era un centro evangelístico donde trabajaba y hospedaba a los hermanos, siendo hoy un ejemplo de la mujer sabía y virtuosa que edifica su hogar junto a su marido, Hechos 18:1-3.
Como Loida y Eunice, Loida abuela y Eunice madre de Timoteo, mujeres de fe, temerosas de Dios y de gran ejemplo, que con su responsabilidad y amor enseñaron a sus niños la Palabra y los criaron en respeto reverente a su Creador, marcando a su hijo y nieto con una vida de fe y servicio a Dios para siempre, 2 Timoteo 1:5
¿Eres también una mujer valiente, generosa, obediente y rendida a Dios, como alguna de las 33 mujeres de la Biblia nombradas aqui?
Mujer tu paciencia, humildad, generosidad, valentía, amor y dependencia a Dios te traerán grandes recompensas de parte del Todopoderoso. Por lo tanto mis queridas hermanas, sigamos firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra del Señor; porque todas nosotras sabemos que nuestro trabajo no es en vano, si lo hacemos en unión con Dios, 1 Corintios 15:58.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.

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