JESUCRISTO, FUENTE DE AGUA VIVA QUE CALMA TU SED

Diapositiva1

JESUCRISTO, FUENTE DE AGUA VIVA

Jesús, iba para Galilea pero le era necesario pasar por Samaria, llegó hasta Sicar, junto a la heredad que Jacob dejó a José, llegó al pozo y se sentó porque estaba cansado del camino, en ese momento llegó una mujer de Samaria para sacar agua; Jesús enseguida le pidió agua, la mujer se sorprendió porque un judío no le hablaba a un samaritano y le respondió: ¿Cómo tú siendo judío me pides de beber a mí que soy mujer samaritana?  Jesús le respondió: Si supieras lo que Dios da y quien es el que está aquí pidiéndote agua, tú le pedirías agua viva. La mujer le respondió: Señor no tienes con que sacar el agua, y además el pozo es muy hondo. ¿De dónde pues me vas a dar agua viva?
Nuestro antepasado Jacob nos dejó este pozo del que bebió, el su familia y su ganado, ¿Acaso eres Tú más que Jacob? Respondió Yeshua y le dijo: todos los que beban de este pozo volverán a tener sed. Pero el que beba del agua que YO doy, nunca más volverá a tener sed, porque el agua que YO doy se convertirá en él como un manantial del que brota vida eterna. La mujer le respondió; Señor dame de beber de esta agua para que yo no vuelva a tener sed ni tenga que volver a este pozo. Juan 4: 3-15.
Al igual que la mujer samaritana, el ser humano tiene la mente en las cosas materiales y físicas de esta tierra, por eso cuando Jesús le pidió agua a la samaritana ella pensó que Él le pedía agua del pozo para calmar su sed física, esa fue la maravillosa forma en que nuestro Salvador le compartió el evangelio de vida a la mujer; nuestro Mesías Rey es la fuente que bajó del trono del Padre para venir a eliminar la sequedad de nuestra alma pecadora, Cualquiera que beba del agua de este pozo, volverá a tener sed; pero todos los que beban del agua que YO doy, no tendrá sed jamás; porque el agua que YO doy, es un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna, Juan 4:13-14.
Al fijar nuestra atención en el evangelio, podemos darnos cuenta que a pesar de la alegría de las fiestas que celebraba Israel, nuestro Redentor sabía que la sed en el corazón humano persistiría, pues ni la religiosidad ni el ritualismo, ni las riquezas y placeres del mundo, podrían saciar completamente el vacío y la necesidad espiritual que hay en el corazón del ser humano. El Rey levanta su voz y ofrece su gracia salvadora al decir YO SOY el agua viva, es una demostración de su profundo amor y su inmerecida misericordia que nos sacia a plenitud, El SEÑOR es mi Pastor; nada me faltará. En lugar de delicados pastos me hará descansar; junto a agua de reposo me pastoreará, Salmos 23:1-2.
Solo Jesucristo es esa Fuente de vida y espiritualidad que sacia verdaderamente todas las necesidades de nuestra existencia; nadie puede encontrar alivio al peso del pecado que carcome el alma, oprimiendo y cargando el corazón con sed de libertad y justicia; en nadie más sino en el Mesías Rey, puede el hombre hallar felicidad auténtica, gozo y paz para saber vivir y salvar el alma; Elohim es nuestro Diseñador y Creador, por lo tanto, solo Él sabe qué es lo que verdaderamente necesita cada uno de nosotros, Jesús es la fuente que calma toda sed espiritual, intelectual, emocional y física, por lo tanto solo Dios puede dar plena y verdadera satisfacción a lo largo de nuestra peregrinaje terrenal. A todos los sedientos: venid a las aguas; a los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche, Isaías 55:1.
Humanamente no podemos vivir sin agua porque moriríamos de deshidratación, de igual manera tampoco podemos vivir a plenitud sin el agua viva espiritual que fluye de Cristo en nuestro interior; Nuestro Rey Jesús es el agua viva que satisface nuestra sed de amor y sed de vida plena en medio de las calamidades del mundo, solo en Jesús recibimos el río de vida que nos hace huertos de riego y manantiales de agua que nunca faltan, lo cual nos permite ser edificadores de lo que fue arruinado antiguamente de generación en generación, las agua vivas de Cristo nos permite ser reparadores de portillos y edificar lugares para que muchos habiten como lo dice Isaías 58:11-12; debemos permanecer en esas aguas que brotan del santuario celestial mediante por el Espíritu Santo en nosotros, sus templos vivos; con Él fuimos sellados como propiedad del Padre para ejercer su poder y autoridad en el nombre de Cristo. Jesús es nuestra fuente de agua salvadora por su palabra que sana, bendice y da seguridad de una eternidad bienaventurada.
La presencia de Cristo en nuestro ser es agua viva que riega continuamente nuestro espíritu, alma y cuerpo renovando las fuerzas para vencer en el reto diario que da la vida, Jesucristo es el agua que brota del trono de Elohim en su divino Espíritu fluyendo como río en nuestra para reconfortarnos en momentos de dolor y prueba, porque Jesús reina a la diestra del Padre como nuestro abogado y Gran Sumo Sacerdote, Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa…y las aguas descendían…Ezequiel 47:1; el río de vida desciende sobre los seguidores de Cristo, desde el Pentecostés derramado en el Aposento Alto, hoy sigue fluyendo a todo aquel que venga a beber de la Roca eterna, Hechos 2:1-13.
Jesucristo es el agua de la roca que hidrata nuestra vida de testimonio santo y nos hace manantiales de agua para otros, fuentes y ríos donde fluye su presencia y gloria divina, permitiéndonos ensanchar el reino de Dios evitando el estancamiento y la descomposición por la levadura del pecado, porque si permanecemos unidos al Río de Dios correremos como alegres manantiales de aguas trasparentes y limpias donde los peces vengan a beber. Y toda alma viviente que nadaren por donde entren estos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrada allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entre en este río. Y junto a él estarán los pescadores, su territorio será tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos como los peces del Mar Grande, Ezequiel 47:9-10.
Jesús es la fuente, la Roca que brota agua en el desierto y el río de agua viva que sacia toda sed, y que se menciona desde el AT, agua de vida en el Espíritu que se derrama hasta hoy sobre todos los nacidos de nuevo para hacernos fructíferos y hábiles pescadores que lanzan a tiempo y fuera de tiempo la red del Evangelio de vida para ganar almas para el reino de los cielos, Jesús les dijo: Vengan en pos de Mí, y los haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando las redes al instante, lo siguieron, Mateo 4:9-20.
No estar en Cristo es irse secando en el desierto de muerte del pecado, Romanos 6:23; sin Cristo somos tierra árida sin vida y sin fruto, vacíos, fríos, solitarios y llenos de espinas: no tener a Cristo nos hace sedientos y hambrientos insaciables, razón por la cual la gente busca y busca placeres en el mundo, sin lograr saciarse; hacer nuestra propia vida sin estar en Dios, es morir en la sequía de la arrogancia y la autosuficiencia que rechaza a Cristo, despreciando la Fuente que el Padre ha provisto para ser saciados con vida, salvación y llenura del Espíritu, Mi pueblo ha cometido doble pecado: me abandonaron a Mí, fuente de agua viva, y se hicieron sus propias cisternas, pozos rotos que no conservan el agua, Jeremías 2:13.
Es maravilloso saber que Jesús calma toda clase de sed, Él nos da las aguas vivas de su amor extraordinario, colosal majestuoso de su presencia todo suficiente, su Espíritu en nosotros es un río que no deja de correr en cada momento que respiramos; Cristo y su Espíritu nos lava con agua pura y nos limpia continuamente para experimentar para darnos santidad y refrigerio a plenitud perfecta en el proceso de santificación, Después me dijo: Ya está hecho. YO SOY el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tenga sed le daré a beber del manantial del agua de la vida, sin que le cueste nada, Apocalipsis 21:6.
Todas las personas debemos ser conscientes que nuestra vida sin Dios carece de sentido y propósito y el alma se seca sin el agua viva que renueva; las multitudes buscan satisfacer sus necesidades básicas en lugares equivocados y luego no solo le echan la culpa a Dios de sus dolores, vacíos y frustraciones, sino que también culpan a los padres, los cónyuges, los hijos, los hermanos, los amigos y a muchos más, pero la realidad es que cada uno ha abandonado a la Fuente de Agua Viva, padeciendo ahora de sed, de hambre y mortandad. Es tiempo de llenar nuestros cántaros del agua viva que brota del río de Dios para sostenernos en esta temporada que se avecina para las naciones, Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol son para la sanidad de las naciones, Apocalipsis 22:1-2.
Cuando Jesús sale a nuestro encuentro nos saca del umbral de la muerte y nos revive, y nuestra alma despierta a la vida cuando nacemos de nuevo, empezamos a beber de la fuente, salimos del frío desierto y entramos al cálido oasis de Dios en nueva vida, es como cuando el pueblo casi desfallecía al llegar a Cades, el lugar santo, Números 20; casi todos llegamos a Cristo moribundos a causa de la sed, el hambre y la desnutrición espiritual, llegamos a Cades a punto de perecer, para empezar a vivir las aguss de la santidad, Dios nos salva y nos conduce a la Peña que brota aguas refrigerantes de vida, dándonos nuevo aliento, Como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae…Salmos 1:3.
Tenemos a nuestra disposición la fuente de la vida, lo único que se requiere es que bebamos de ella, su raudal está a nuestro alcance para saciar toda necesidades; aún en medio de nuestros desiertos podremos descansar en el oasis celestial, aún en medio del llanto y el dolor, podemos transmitir el raudal de vida que hay en las buenas nuevas del río del Espíritu, Porque con gozo sacarás aguas de los manantiales de la salvación, Isaías 12:3. Esta agua viva, nos da refrigerio y nos llena de plenitud y gozo, mucho más abundantemente de lo que le pedimos y entendemos, Efesios 3:20. Porque el Cordero, que está en medio del trono, será su pastor y los guiará a manantiales de aguas de vida, y Dios secará toda lágrima de sus ojos, Apocalipsis 7:17.
Quizá en el mundo, algunos logren ser felices, pero solo será por breves momentos, pero con Jesús el Agua Viva, somos saciados continuamente y por la eternidad y muchos de nuestros sueños se pueden hacer realidad porque solo Él es la fuente inagotable de vida abundante. Hoy, la Roca Viva Jesucristo, que emana sus manantiales Eternos te hace la invitación: ¡Ven a Mí y bebe. Ven y llena tu cántaro con el agua que sacia tu sed!
Amplia tu visión de la vida y lo eterno, sal del desierto, lo finito y limitado, sacia tu sed y aumenta tus fuerzas para que de tu interior broten rios de vida eterna; el Agua de Vida Cristo renueva, limpia, transforma y nos perfecciona con su fuente de amor y sabiduría para que aprendamos nadar en su río, en medio del raudal de sus delicias en las aguas vivas de su palabra, porque aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; pero arroyo que fluye, la fuente de la sabiduría, Proverbios 18:4Así que NO excluyas el agua viva, porque tu vida se hará un desierto, Si rechazas la fuente de agua viva, tu alma morirá de sed y de hambre eternamente. Decide Hoy, empezar a navegar en el río de Dios, Ezequiel 47:5-10.
Mg. MEHC hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.
JESUCRISTO CALMA TODA SED DE TU ALMA Y LLENA TODOS TUS VACÍOS                

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s