MADUREZ EMOCIONAL Vs. ESPIRITUALIDAD. Primera Parte

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MADUREZ EMOCIONAL Vs. ESPITUALIDAD

Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de YHWH para salvación a todo aquel que cree; al judío, primeramente, pero también al no judío, Romanos 1:16.
Queridos hermanos, he sentido un gran deseo de escribirles acerca de la salvación que tanto ustedes como yo tenemos; pero ahora me veo en la obligación de exhortarlos para que luchen ardientemente por la fe que una vez fue entregada al pueblo santo. Judas 1:3.
Todos los días oraba sin confrontar mí pecado, mientras callé me debilitaba cada vez más y las fuerzas se me acabaron de tanto llorar. Salmos 32:3. 
Con esta crisis mundial, YHWH ha estado dando oportunidad a los que dicen ser sus hijos para examinar la clase de creyentes y la clase de Iglesia a la que en verdad pertenecen. El Eterno ha estado dando tiempo para recapacitar y volverse de corazón a nuestro Salvador, pues antes de pensar en ser dirigentes, jefes y cabezas, debemos ser obreros, discípulos, mensajeros, atalaya y servidores del Reino de Dios con humildad, mansedumbre y entrega, llenos de amor, y haciendo todo para glorificar al Padre como lo hizo el Hijo, Padre, YO te glorifiqué en la tierra. Habiendo terminado la obra que diste que hiciera, Juan 17:4.
Es el momento de examinar, sanar y afirmar nuestra madurez emocional, lo cual determinará la madurez espiritual de cada uno para ser parte de esa Iglesia sin mancha y sin arrugas; ahora se verán con claridad las dos clases de Iglesia de los últimos tiempos: la tibia, mundana, falsa, apóstata, pagana, y ecuménica o el remanente fiel y santo, que ora, ayuna, adora, vigila y vive en fe obediente; esa Iglesia que está dispuesta a pagar el precio viviendo con principios y fundamentos bíblicos, la iglesia que se mantiene firme en fe a pesar del gran engaño y la confusión que reina en el mundo. Porque el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando espíritus engañadores y doctrinas de demonios, Timoteo 4:1.
Ahora se verá con claridad la liviandad o la pureza en la enseñanza del mensaje de la predicación, los que siguen hablando solo de bendiciones, vida buena, dinero, bienestar, prosperidad y muchas cosas que le gusta oír a la gente, a diferencia de los que enseñan mandamientos y principios bíblicos confrontando el pecado para arrepentimiento, santidad, salvación y compromiso para con Dios, cuando más cerca está la Segunda Venida del SEÑOR Jesucristo. Así como tenemos tan grandes promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación, 2 Corintios 7:1.
El universalismo ecuménico, sincretista y ecléctico global proclama que todos se reconciliarán con Dios porque Dios es bueno y es amor, mitad falso y herético y mitad verdad, pues muchos serán salvos pero no todos aman al Dios que salva, perdona, sana, libera y da poder en su Espíritu. Marcos 16:16, Mateo 7:13-14 y 24; Muchos no avanzan espiritualmente debido a su inmadurez emocional; el Creador nos ha dotado de emociones y sentimientos, todo lo cual es un regalo maravilloso para expresarnos tal como somos sin falsear la verdad ni acomodarnos a otros por conveniencia meramente superficial y material. ¡Se alimenta de cenizas! Su corazón engañado lo extravía, y no puede salvarse a sí mismo; no pude decir: ¡Lo que tengo en la mano es un fraude! Pues solo YHWH es Redentor de su pueblo, Isaías 44:20.
Muchos tienen miedo de mostrar su verdadero yo con emociones y sentimientos reales, lo cual es clara muestra de falta de madurez emocional, afectando su vida espiritual; si no nos sinceramos con Dios, confesando todos nuestros altibajos emocionales realmente habrá miles de personas que no avancen ni crezcan en Dios dejándose llevar por todo viento de doctrina, filosofía y concepto humano. La madurez emocional y espiritual son directamente proporcional y van de la mano, por eso la Biblia enseña que cuando callamos los sentimientos, el cuerpo se enferma, Salmos 32:3; gran número de “creyentes” siguen enfermos, en pobreza y muchos problemas debido a su inmadurez, corren a falsos profetas y ministros mentirosos alejándose del único Dios vivo, real y verdadero.
Cuando la palabra de Dios dice que el corazón humano es engañoso y traicionero hace referencia a no dejarnos arrastrar por las emociones, y que evitemos esconder o disimular lo que realmente somos, sentimos y creemos. Alcanzamos madurez y sabiduría cuando entregamos toda nuestra vida a Dios, y le expresamos lo que realmente sentimos y pensamos, para buscar su consejo todo el tiempo evitando equivocarnos, y que sea Él quien nos guie, transforme y produzca en nuestro corazón el querer como el hacer para cumplir su buena voluntad, Filipenses 2:13.
Si queremos ser cristianos genuinos, debemos ser verdaderos con Dios, con nosotros mismos y con la gente; para que Dios sane nuestro sentir, cambie nuestro pensar y nos ayude a madurar en obediencia y sujeción a sus instrucciones, mandamientos y decretos sin que tengamos temor de hablar de Él y su palabra. Hermanos, no sigan pensando elementalmente como niños; más bien, sean inocentes en malicia, sean hombres maduros y con sabiduría, 1 Corintios 14:20. Parafraseado mío.
Nuestro Salvador en su vida terrenal NO escondió sus sentimientos, ni dejó de hablar del Padre y sus enseñanas, Cristo mostró su carácter humano santo, su sabiduria y conocimiento de la Escritura, debemos aprender de Él para saber cómo manejarnos y cómo disfrutar equilibradamente nuestra vida, sentimientos y emociones; Desde niño Jesús crecía, en gracia y conocimiento del Padre, fue madurando y creciendo emocional y espiritualmente para cumplir su misión y propósito de vida. Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar toda riqueza de plena certidumbre del entendimiento, a fin de conocer completamente el misterio del SEÑOR, el Salvador, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento, Colosenses 2:2-3. Examinemos algunos aspectos que nos pueden ayudar a madurar emocional y espiritualmente:
1. Abandonar el utilitarismo religioso. Respondiendo Jesús dijo: ¿No son diez los que fueron límpidos? Y los nueve, ¿Dónde están? ‘No hubo quien vuelva y de gloria a Dios sino este extranjero? Lucas 17:17-18. Debemos buscar a Dios con hambre y sed en nuestro corazón y por lo que Él es, no como si fuera un Dios bombero, no busquemos solo sus manos, busquemos su presencia maravillosa con fe obediente, entrega, en espíritu y verdad con el deseo de hacer su voluntad y no la nuestra.
Hay mucha gente que acude a una congregación buscando del SEÑOR, pero no al SEÑOR, buscando ayuda y esperando recibir algo de Dios, pero cuando lo logran, dan la espalda y no dan nada de sí mismos; quizá algunos sigan acudiendo a la congregación para involucrarse activamente en labores sociales y comunitarias, pero siguen haciendo su voluntad, usan la palabra para juzgar pero no para edificarse, si se les exhorta, se ponen a la defensiva, y ante nuevos fracasos, problemas y debilidades se distancian enojados. Es necesario obedecer y buscar al Todopoderoso como lo ordena el Gran Mandamiento no solo de palabras, ni por interés o necesidad, Isaías 29:13.
Muchos creen ser maduros espirituales, pero viven pidiendo oración todo el tiempo y a muchas personas, quizá hay ingratitud o infidelidad lo cual no solo es inmadurez emocional sino también es pecado que afecta la salud física y la sana espiritualidad. La espiritualidad aparente está representada en el utilitarismo, la religiosidad y la ingratitud que impiden la santidad y el crecimiento integral maduro, peor aún, las personas se vuelven domingueras sin profundizar su relación con Dios y la palabra y no se integran a un discipulado para crecer. 2 Timoteo 3:1-2.
La ingratitud es una señal de los últimos tiempos donde cada uno busca su propio beneficio, Tengan cuidado de NO olvidarse del SEÑOR su Dios. No dejen de cumplir sus mandamientos, decretos y leyes que Él les ordenó. Cuando hayan comido y estén satisfechos, y vivan las buenas cosas que hayan construido, y vean que sus vacas y sus ovejas han aumentado…NO se llenen de orgullo, ni se olviden del SEÑOR su Dios…Deuteronomio 8:11-20.
2. No Ignoremos los sentimientos de ira, tristeza y miedo. El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas, Proverbios 10:12. No podemos decir que somos maduros espirituales si estamos enfermos emocionalmente, si nos dejamos vencer por la ira, la tristeza y el miedo, lo cual no solo afecta nuestra vida espiritual y emocional, sino también nuestras relaciones y nuestro estado físico se ve afectado con altibajos emocionales encontrados que se desbordan. Debemos orar y pedir a Dios que nos examine y nos confronte consigo mismos para trabajar en eso, ser sanados y andar alegres y felices para transmitir dicha, Salmos 139:23-24. Identificar nuestras debilidades y emociones enfermas nos ayuda a madurar, aprender y actuar como lo haría Cristo en nuestro lugar.
No escondamos las emociones, sentimientos y pensamientos que nos agobian, reconozcámoslos y entreguémoslos al Todopoderoso para ser cambiados y evitar enfermedades como la artritis, las úlceras, la gastritis y el cáncer entre otras. Nuestras emociones no son malas ni buenas, son propias de la naturaleza humana, pero los pensamientos sí podrían serlo, porque la mente oculta muchas intenciones. Encomienda a YHWH tus obras, y tus pensamientos serán afirmados, Proverbios 16:3 y Filipenses 4:8.
La tristeza, aunque es una emoción según la experiencia que atravesamos, también va seguida de una respuesta fisiológica o un comportamiento concreto, ahí es donde debemos mostrar nuestra madurez para enfrentar nuestras emociones de manera correcta; la madurez espiritual es inteligencia emocional en la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar nuestros estados de ánimo de manera coherente y apropiada. Así que tengan cuidado en su manera de vivir. No vivan como necios…Efesios 5:15-16. El que mantiene la cordura a sí mismo se ama, y el que retiene sabiduría prospera, Proverbios 19:8. Si alguno tiene falta de sabiduría, pídasela a Dios…Santiago 1:5.
De la tristeza pueden surgir la ira y el miedo, no podemos hacernos los fuertes y callar ante Dios lo que nos sucede, porque todos nuestros estados emocionales trascienden de alguna manera, sea espiritual o relacional; si somos sinceros con el Padre Bueno, que nos conoce y nos comprende aún en lo más íntimo, también podremos ser sinceros con otros y con nosotros mismos, Él sabe lo que nos pasa y espera que lo busquemos para contarle todo para ser felices en su amor perdonador. La congoja abate el corazón del HombreEl miedo es una trampa para los hombres, pero el que confía en YHWH estará seguro. Proverbios 12:25a y 29:25.
3. Renunciemos a todo lo malo. Confía en el SEÑOR de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconoce a Dios en todos tus caminos, y Él dirigirá tus sendas, Proverbios 3:5-6. No hagamos caso al individualismo, debemos renunciar a nuestra naturaleza pecaminosa, para no vivir con culpa ni estar a la defensiva, para no ser arrogantes, obstinados, ni hipócritas, para apartar la crítica y la envidia que nos hace vulnerables al mal, esto es moverse sobre bases de arena, de pecado e impiedad que son injusticia.
Debemos abandonar y renunciar a los pecados más obvios o comunes que menciona la Biblia y que están en los Diez Mandamientos; esto no significa renunciar a lo lindo, de la vida en los deseos y placeres sanos. Dios nos creó para el deporte, la amistad, la alegría, la música bella, la risa y el recreo en armonía con la naturaleza; pero al mismo tiempo tenemos que morir a todo lo que contradice a Dios y su palabra y que podamos disfrutar sus bendiciones. Por lo tanto, consideren los miembros de su cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones pecaminosas, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría, Colosenses 3:5.
Nuestros sentimientos, deseos y pasiones son regalos del Creador para vivirlos a la luz del evangelio y bajo el gobierno y dirección del Ayudador en vez de sentirnos culpables; para eso es la oración y la comunión diaria con el Amado, para consultarle y pedir su consejo. Dios no nos ha pedido que aniquilemos nuestra propia personalidad y unicidad, Él nos dotó con ello y nos hizo únicos e irrepetibles para que nuestro yo permanezca en el centro de su voluntad no sometidos al mundo ni esclavos de las bajas pasiones, Por esa razón Dios los ha entregado a pasiones degradantes y vergonzosas; porque tanto hombres como mujeres han cambiado su función natural por la que es contra naturaleza, Romanos 1:26.
La gloria de Dios es tener hijos humanos, pero espiritualmente grandes y fuertes, totalmente rendidos a su Creador y Salvador. Si queremos ser maduros, saludables y firmes, NO podemos andar en dos caminos, tampoco ser de doble ánimo ni hipócritas, necesitamos caminar por el camino estrecho, siguiendo las pisadas de Cristo. La dualidad produce indecisión, y ésta a su vez produce angustia y desasosiego. Debemos transformarnos crecer y madurar integralmente. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos, Santiago 1:8. Personas así, hoy piensan una cosa y mañana otra, alejándolos de Dios y de sus seres amados.
4. No podemos negar el pasado. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas, 2 Corintios 5:17. Cuando nuestro Salvador ha salido a nuestro encuentro no importa la edad, nacemos de nuevo, y realmente nuestros pecados son borrados, recibimos un nuevo nombre, una nueva identidad y pertenecemos a la familia de Dios, tenemos una esperanza de fe en una vida nueva, es nuestro mayor milagro. El sacrificio, muerte y resurrección de Jesucristo nos han transformado, si en verdad hemos nacido de nuevo, y ya Dios no es nuestro Juez, sino nuestro Abogado. 1 Juan 2:1.
Pero a pesar de todo lo anterior, nuestro pasado sigue influenciando nuestra vida en diferentes áreas; claro la vida nueva ya no es penosa, es mucho mejor porque Cristo habita en nuestro ser. Podremos llegar a ser cristianos comprometidos y estables, pero muchas de nuestras prioridades y elecciones de vida siguen siendo muy parecidas a las de nuestros antepasados con costumbres y hábitos poco adecuados a nuestra nueva vida espiritual pudiendo afectarnos notoriamente, no solo en nuestras emociones, sino mayormente en nuestra vida espiritual; en este caso debemos volver al pasado para identificar y descubrir el momento y la raíz de algún sentimiento que nos puede estar mortificando, esclavizando y limitando con Dios y nuestra familia, como los es la ira, los celos, la manipulación, la mentira, el engaño, etc. Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que SÍ hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzándome por lo que está delante, Filipenses 3:13.
Debajo de nuestra nueva superficie emocional hay cosas que debemos examinar a la luz de Cristo y su palabra, aspectos como el papel y rol de género, la forma de manejar nuestras emociones, de enfrentar los conflictos, de movernos en las relaciones, la forma en que conceptuamos el éxito y la idea que tenemos de hogar y familia, estando ya en Cristo, debemos replantear el concepto que tenemos del placer, la sexualidad, el sufrimiento, etc. Cuando éramos niños estábamos sujetos a servidumbre bajo cosas elementales del mundo, Pero cuando vino la plenitud del tiempo, El Padre envió a su Hijo, nacido de mujer y bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo el peso de la ley, para que recibiéramos la adopción de hijos Gálatas 4:3-5. Libres y nuevos en el Hijo.
Toda nuestra vida de hoy tiene un bagaje amplio en nuestro pasado, mucho de lo cual debemos desprendernos y sacar todo lo que NO encuadra ni se alinea con el pensamiento y el carácter de Dios; así podremos crecer y madurar a la manera de Dios no según nuestro pasado. El pasado sirve para aprender, hacernos adultos y sacar provecho de lo malo para hacer las cosas mejores, no cometiendo los mismos errores. Recordemos las maravillas que el Eterno ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca, Crónicas 16:2 Y salmos 105:5. Me acuerdo de los días antiguos, en todas tus obras medito, reflexiono en la obra de tus manos, Salmos 14i3:5. Aún en el pasado, cuando estábamos lejos de la salvación, Dios nos cuidó, nos libró de la muerte y nos abrió caminos que quizá cambiaron muchos de los errores que cometimos, en todo ese proceso hay sabiduría y algún provecho para nuestro presente.
5. No separemos nuestra vida natural humana de la espiritual. Porque por Dios fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles; tronos, dominios, principados y potestades; todo fue credo por Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todo subsiste en él. Colosenses 1:16-17. Muchas veces no crecemos y tardamos en madurar integralmente porque hemos separado la espiritualidad del mundo natural humano; hemos apartado a Dios de la vida diaria de roles y tareas que realizamos, pero nuestra vida en Cristo es el conjunto de un todo que involucra espíritu, alma y cuerpo en todo lo que somos, hacemos, vivimos y compartimos.
No podemos levitar cantando y orando en el templo o en la presencia de Dios mientras en la casa y las relaciones somos unos energúmenos incomprensibles, intransigentes, exigentes y jueces que al menor error o acción del otro acusamos y le echamos en cara su vida espiritual; no podemos estar gritando por todo olvidándonos que Dios está ahí, mientras trabajamos o estudiamos, Dios es Omnipresente y Él está en cada momento de la vida de sus hijos, para que lo invoquemos y sea nuestra luz y sabiduría en todo y para todo. Porque por gracia somos salvos por la fe, y esto no es de nosotros, pues es un regalo de Dios. No por obras para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que andemos en ellas, Efesios 2:8-10.
No podemos ser espirituales en los cultos mientras somos carnales en la vida diaria, lloramos delante de Dios, pero nos quejamos delante de la gente. No podemos relegar a Dios y dejarlo de lado en las actividades naturales de nuestra vida diaria, tampoco podemos tenerlo en cuenta solo para los momentos de dolor espiritual. Debemos involucrar al Hacedor y su palabra en el trabajo, en la escuela, en la universidad, en el matrimonio, en los negocios, en la crianza de los hijos, en las finanzas, en las decisiones, en nuestro tiempo de descanso, recreo y risa, en todo debemos tener presente a nuestro Dios, no podemos separarnos de Él ni un solo instante, Él es nuestro escudo y fortaleza, Reconoce al SEÑOR en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas, Proverbios 3:6. Busquen primero el reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas serán añadidas Mateo 6:33. Siempre deben existir el equilibrio y la armonía de toda nuestra existencia, entre los natural y espiritual de nuestra cotidiana en Cristo. TOTALMENTE EN CRISTO A CADA RESPIRAR

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

Esta enseñanza continuará con el favor del Eterno…

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