PALABRA, PODER, GUERRA Y CAMBIO

Diapositiva1

PALABRAS, PODER, GUERRA Y CAMBIO

HACIA EL GRAN AVIVAMIENTO

Por tus palabras serás justificado o condenado, Mateo 12:37. Por la bendición de los rectos, la ciudad será engrandecida, pero por la boca de los impíos es derribada, Proverbios 11:11.
La lengua es un miembro pequeño y, sin embargo, se jacta de grandes cosas. Miren bien que un gran bosque puede incendiarse con un pequeño fuego, y la lengua es un fuego, un mundo de maldad…contamina todo el cuerpo, la lengua contamina la rueda de la creación porque es encendida por el infierno. Santiago 3:5-6.
Poco después, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: Seguro que tú también eres uno de ellos, porque tu manera de hablar te delata. Mateo 26:73.
Hoy, le pregunté al SEÑOR, ¿qué quieres que exponga Amado Dios? ¿qué deseas enseñarme y compartir con aquellos que leen? Y Él trajo este tema a mi mente, algo relacionado a un escrito al comienzo de este Ministerio; algo que debo hacer ahora porque Dios desea que seamos fuentes cántaros de vida, somos llamados a ejercer autoridad y poder en el Espíritu con nuestra manera de hablar, cuando oramos con la palabra, cuando proclamamos el evangelio con nuestra manera de vivir, cuando confesamos la palabra con alabanzas y adoración, deseando que vengan tiempos de avivamiento, de refrigerio y que baje lo celestial desde el trono del Omnipotente, frente al panorama oscuro que ofrece el mundo. Somos transmisores de vida y buenas noticias, tenemos poder en Cristo y su palabra para que venga el cambio y haya luz; nuestra petición continua debe ser que el Espíritu Santo tome control de nuestra lengua para hablar con el lenguaje del cielo y lo expresamos con fe para ver una transformación en nuestra atmósfera; Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Oh YHWH, roca mía, y Redentor mío. Salmos 19:14.
No podemos negar que somos dados a reaccionar y expulsar palabras ante las circunstancias o situaciones que nos molestan, mucho más ahora que la gente está con los ánimos alterados debido a la crisis, el ser humano se ha acostumbrado a hablar sin pensar, a vociferar y darle rienda suelta a las palabras no pensadas, que en muchos casos son como sables que hieren y rompen la paz; la lengua es el miembro más vulnerable y fácil de activar por las fuerzas del mal, pero eso debe cambiar para que nuestras palabras suban como olor fragante al Padre y obtengamos victorias; Dios nos advierte que lo que decimos tiene el poder de construir o destruir, La muerte y la vida están en el poder de la lengua; los que no miden sus palabras sufrirán las consecuencias, Proverbios 18:21. Nuestras palabras tienen poder, vemos y recibimos los que hablamos.
La mayoría de veces movemos la lengua bajo el influjo de emociones acaloradas y pensamientos fugaces sin importar las consecuencias de lo que decimos; hablar exaltados y aceleradamente sin detenernos a pensar, es algo grave y la Biblia lo advierte en miles de textos, así que si deseamos obtener bendiciones y ver vencido al enemigo que nos asedia debemos empezar por cambiar nuestra manera de hablar y el lenguaje que usamos continuamente, tenemos que darle golpes certeros a las fuerzas oscuras que nos atacan queriendo destruirnos, El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina, Proverbios 13:3. Hablar bien es bendecir, y bendecir es obediencia a Dios, siendo sabios para el bien e ingenuos para el mal, Y el Dios de paz aplastará en breve a satanás bajo nuestros pies, Romanos 16:19-20.
Debemos ser poderosos para hablar bien, y cuando oramos, adoramos y compartimos la palabra, debe ser con vidas limpias, corazones llenos de amor y almas ungidas para que el infierno tiemble ante los redimidos marcados con sangre santa y el Espíritu de poder que es nuestro Aliento de vida; somos del reino que es atacado violentamente por las fuerzas oscuras del adversario, y en ese reino estamos incluidos los nacidos de nuevo, el hecho de ser hijos de Dios no nos exime del ataque maligno, Juan Bautista lo experimentó y Jesús lo ratificó: Desde los días de Juan Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y solo los violentos (valientes espirituales) lo arrebatan, Mateo 11:12. Los cojos espirituales deben levantarse para andar Con Pasos Firmes en Dios, los ciegos espirituales necesitan abrir sus ojos para ver la luz, los leprosos del pecado deben ser limpiados, los sordos espirituales deben destapar los oídos para oír la voz del Buen Pastor, los muertos andantes deben volver a la vida con el sonar de las palabras y las voces de los redimidos que adoran, alaban,oran y predican palabras cargadas de unción y poder haciendo callar las voces del infierno, porque es más poderoso el que está en nosotros, y son más los que están con nosotros. 2 Reyes 6:16 y 1 Juan 4:4.
Es apremiante esforzarnos en saber hablar para impactar el mundo espiritual y dar un giro drástico a todo lo que nos rodea, tenemos que usar nuestra lengua para bendecir y expresar gloria de Dios con nuestras palabras que vienen desde el pensamiento lleno de todo lo que el Creador ha dejado en la Biblia para nuestra vida de fe. NO son tiempos para hablar alocadamente y sin pensar, los demonios están al acecho como nunca antes para usar en nuestra contra lo malo que decimos haciendo un bumerán;  pero hablando bien activaremos el ejército del Varón de Guerra; necesitamos esforzarnos en saber hablar con unción y sensatez; que los gobernantes teman a Dios, que hayan leyes justas que no contradigan los mandatos divinos, que las naciones y las familias sean dirigidas por el poder de Dios con lo que expresamos y enviamos a la atmósfera. Tomemos consciencia y pongamos en cintura y control del Espíriru nuestras emociones y sentimientos para abrir la boca bendiciendo, exaltando al Eterno y derramando su amor. Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. Mira, hoy YO he puesto delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal, Deuteronomio 30:14-15.
Es urgente un cambio para el mundo, visible e invisible, los demonios se nos deben sujetar si rebosamos de la presencia de Cristo y hablando el lenguaje del cielo; somos su pueblo, tenemos poder por el Espíritu en el nombre de Cristo, debemos rodear nuestro territorio, familia y toda la tierra con palabras de bendición, necesitamos acostumbrarnos a hablar bien, a confesar promesas de vida, a cantar salmos, y traer salvación como lo enseñan las Escrituras. Hoy más que nunca necesitamos bendición para transformación y vida nueva, no solo para hoy, sino para dajarle una buena atmósfera espiritual a nuestras generaciones venideras, ¡ya basta de tanto engaño, maldición y cosas horribles! El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca, Lucas 6:45. Recordemos que maldición es decir mal y bendición, decir bien.
Pensemos: ¿Cómo le estamos hablando a los hijos, al cónyuge, a los padres, a los mayores, a los que tienen autoridad? ¡Quizá estás dando rienda suelta a tus pasiones, ofendiendo, hiriendo, mintiendo, maldiciendo y matando con la lengua todo lo que se te cruza en el camino! No solo quienes escuchan y reciben nuestras palabras son afectados, también somos afectados nosotros mismos con lo que decimos, sometamos y entreguemos nuestra lengua y manera de hablar, al fuego de Espíritu, hagamos a Cristo SEÑOR y Dios de nuestras emociones, sentimientos y pensamientos, que sea nuestra petición diaria. El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios, Proverbios 16:23. No son momentos para perder el tiempo, debemos estar reclamando las almas para Cristo, salvación para los que en nuestra familia aún no tienen una eternidad bienaventurada en el cielo, y lo escribo con grandes lágrimas en mis ojos y dolor en mi corazón, porque yo tengo familia que reclamar para mi Dios eterno y no ceso de clamar aún mientras hago mis quehaceres, Yo y mi casa serviremos a YHWH, aleluya.
No es nada fácil frenar la lengua, es el miembro más indomable como lo dice Santiago, todos debemos enfrentar momentos espinosos en la vida diaria, y debemos hacer un alto, tomar un respiro y clamar al Sabio de los sabios para que nos ayude a no ofuscarnos, para NO herir ni ofender con la lengua, no solo a la familia sino a Dios y a quienes nos rodean de cerca y de lejos, NO podemos quedarnos molestos con la actitud verbal de los demás, oremos por ellos, La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; pero la lengua insidiosa deprime el espíritu, Proverbios 15:4.
Todo lo que hablamos es importante en mayor o menor grado y cuando hablamos revelamos nuestro interior, lo que muchos ocultan y disimulan en sus máscaras relacionales, lo pueden sacar en momentos de ira; tus palabras y las mías no sólo te afectan a ti y a mí, sino también al entorno, la atmósfera, los eventos, la tierra y las personas, esa es la razón por la que vemos tanta pobreza personal, económica y espiritual, en vez de rodearnos de progreso y bendiciones, y es porque maldecimos todo y a todo el mundo. Jesús dijo a los fariseos, religiosos, incrédulos y maldicientes de su época: ¡Camada de víboras! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca, Mateo 12:34. Y también dice: Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado, Mateo 12:37. Muchos pueden estar viviendo en enfermedad y ruina enjuiciados por sus propias palabras o las de sus antepasados.
Este tiempo no es nada fácil como para completar el mal con nuestras palabras; por todas partes vemos y oímos dolor, injusticia, violencia, mentira, pánico, pobreza, hambre, tristeza y muerte, pero es hora de transformación conociendo palabra y confesándola; es tiempo de ser sabios; saber exponer nuestras ideas, sentimientos y pensamientos al hablar, esto debe ser un asunto prioritario de gente madura, seria y sensible al SEÑOR, gente inteligente espiritualmente hablando que vive para honrar al Buen Pastor. los Proverbios son la mejor escuela y lo que mejor nos enseña a ser verdaderos testigos de Jesucristo para vivir a diario según la voluntad de Dios. Las palabras amables son como la miel; se aceptan con gusto y son buenas para la salud, Proverbios 16:24.
Somos instrumentos de vida y cambio en las manos del Creador,  somos servidores y testigos de Jesucristo, y seremos aprobados o desaprobados con lo que somos, hacemos y hablamos; habituemos a decir bien lo que vivimos, aunque no sea tan agradable el oficio que realizamos, aunque los gobernantes estén errados, aunque el mundo esté en tinieblas, es más la luz que hay en nosotros; bendigamos y edifiquemos al oyente  con nuestro lenguaje, traigamos el reino de Dios a la tierra. La lengua de los sabios adornará la sabiduría…La lengua apacible es árbol de vida…La boca de los sabios esparce sabiduría, Proverbios 5:2 y 7.
Donde quiera que estemos y en todo lo que hacemos y expresamos nos acercaremos a la bendición o nos alejaremos de ella. Nuestra boca guiada por el Espíritu es una fuente de la cual brota agua viva de la Palabra, y en ella hay poder, fuerza, seguridad, creación y victoria activando el mundo espiritual de lo Alto, pero si hablamos palabras cargadas de ira, odio, pasiones y emociones humanas sin control, sucederá todo lo contrario; entonces debemos callar para no desatar el mal con la lengua. La palabra de Cristo debe habitar abundantemente entre nosotros, con toda sabiduría, para enseñarnos y amonestarnos unos a otros, con salmos, himnos y canciones espirituales, honrando al Todopoderoso en nuestros corazones. Colosenses 3:16. Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. Proverbios 18:20.
Somos portadores de bondad y gloria por el Espíritu que habita en nosotros, por lo tanto, debemos esbozar mensajes constructivos y transformadores; así que, si estás hablando religiosamente, por emocionalismo y en carnalidad, no hay vida abundante en ti y esto reclama un cambio interno, porque todo el poder de nuestra lengua al hablar debe ser un reflejo del carácter de Cristo para transmitir consuelo, paz y vida. Recordemos esto, queridos hermanos; todos debemos estar listos para escuchar, pero debemos ser lentos para hablar y enojarnos, Santiago 1:19. Y la boca de los rectos produce liberación, Proverbios 12:6b.
Somos voceros de Cristo transmitiendo gracia y libertad e irradiando la luz de su presencia, hablemos bien, aunque todo este patas arriba,  eso es lenguahe de fe y podemos enderezar todo con la Palabra creída, confesada, apropiada y cantada, no seamos jueces, seamos agradecidos; apercibidos de la presencia de la Dios en todo tiempo y agradecidos por todo, aún por el dolor, las lágrimas y lo que nos parece que no está bien, dándole honor al SEÑOR porque por la palabra Dios creó todo el universo de la nada y hará grandes cosas en su pueblo. Y en el día del juicio todos tendremos que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayamos pronunciado, Mateo 12:36.
Nuestras palabras tienen un efecto profundo en el presente y en el futuro, quizá hoy muchos estén donde están por todo lo que declararon tiempo atrás. No sigamos declarando que no podemos, porque TODO lo podemos en Cristo que nos da las fuerzas, Filipenses 4:13. Y Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién o qué contra nosotros? Romanos 8:31.
Nuestro lenguaje debe ser propio de discípulos de Cristo, de hijos de Dios y herederos de su reino, valientes soldados del mejor y más grande ejército del universo, Poco después, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: Seguro que tú también eres uno de ellos, porque tu manera de hablar te delata. Mateo 26:73.
La gran mayoría de quienes maldicen y hablan cosas que no son bendición, talvez son desconocedores de Dios y la Biblia. Tenemos que leerla y deleitarnos en ella apropiándonos de todas sus promesas; aprender a hablar a la manera de Dios es nuestra prioridad ahora o nunca, necesitamos saber cuándo hablar y cuando callar, cómo hablar y qué no decir, En las muchas palabras hay pecado, pero el que controla sus labios es prudente…Plata escogida es la lengua del justo…Los labios del justo apacientan a muchos. Proverbios 10:19-20a y 21.
No le sigas creyendo al mundo y lo que dice la gente sin Dios, créele al Eterno Dios si deseas tener un nuevo comienzo y buena vida, aun cuando tengamos dificultades, penas y pérdidas, aún allí nos bendecirá el SEÑOR y nuestra confesión debe ser según su palabra. Él tiene buenos planes, buenos deseos, sueños de esperanza y un fin maravilloso para ti y para mi, Dios mismo nos declara en la Biblia los hermosos pensamientos que tiene, aunque el mundo diga y haga toda clase de males. La Boca del justo producirá sabiduría; pero la lengua perversa será cortada. Los labios de justo saben hablar lo que agrada, pero la boca de los impíos habla perversidades, Proverbios 10:31-32.
Bendigamos la tierra y las naciones y profeticemos sobre los gobernantes constantemente, confiesa palabras de sanidad y sanarás, que tendrás todo lo que necesitas, que todo va a salir bien, que la crisis y la tormenta se van, que las fuerzas del mal estan bajo nuestros pies y vendrá un gran avivamiento de cosas superiores y mejores en Dios, vendrá renovación y bendición cuando aprendamos a vivir hablando lo mejor y confesemos con la boca palabras con el poder de Dios. Recordemos lo que dijo Jesús: Pero Él respondiendo dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, Mateo 4:4.
En nosotros está el poder del cambio, del un nuevo resurgir espiritual de bendición, liberación y gloria del gran avivamiento de los últimos tiempos, si nos alineamos a los pensamientos de Dios descritos en su palabra, Somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros…2 Corintios 5:20.
Porque el anhelo ardiente de la creación espera la manifestación de los verdaderos hijos de Dios. Romanos 8:19.
Porque todas las promesas de Dios son en Él SÍ, y en Él amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios, 2 Corintios 1:20.
Aquel que es Poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, Efesios 3:20.
Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, le daré autoridad sobre las naciones, Apocalipsis 2:26.
OREMOS: SEÑOR amado, te damos gracias por enseñarnos a hablar bien, te pedimos que purifiques nuestros corazones del tal manera, que vivamos para producir sanidad, traer libertad, transmitir edificación y cambiar la tristeza por gozo con cada una de nuestras palabras, y que al mismo tiempo nosotros seamos saciados del bien que sale de nuestros labios, Padre, que venga tu reino, que se haga tu voluntad aqui en la tierra, como en el cielo, todo te lo pedimos para tu gloria y para bendición nuestra en el poderoso y dulce nombre de Jesucristo nuestro SEÑOR. Pues los sufrimientos del tiempo presente, no son nada comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Romanos 8:18. Amén.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.
Nos iremos, SÍ, pero primero debemos hablar y actuar como pueblo de Dios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s